Hacia el trasplante de ojos

Los trasplantes están a la orden del día, y más en España. Pero hay un órgano que se resiste: el ojo completo. Pero, si un equipo de científicos estadounidenses se sale con la suya, podría convertirse en realidad.

Pero aún faltan años...

El primer trasplante de riñón se realizó en 1950, seguido por el de hígado, en 1963, y el primero de corazón, en 1967. En 2010, los médicos habían logrado incluso trasplantar la cara completa de un paciente.

Ciencia ficción

"Hasta hace poco, los trasplantes de ojo se han considerado como ciencia ficción", comentó el Dr. Vijay Gorantla, profesor de cirugía de la Universidad de Pittsburgh. "Se decía que era una verdadera locura".

Pero "con lo que sabemos ahora sobre los trasplantes, y sobre algo más importante, la regeneración nerviosa, podemos confiar de que con el tiempo se puede lograr", aseguró.

180 millones de ciegos en el mundo

Los trasplantes del ojo completo serían una bendición para los 180 millones de personas ciegas o con una discapacidad visual grave en el mundo, señalan los expertos.

"En los pacientes con una lesión ocular devastadora en que no queda nervio óptico conectivo, o quizá ni siquiera el globo ocular en la órbita, los métodos restauradores simplemente no son suficiente".

Glaucoma y mácula

"La degeneración macular y el glaucoma son la causa de gran parte de la discapacidad visual en el mundo", explicó el Dr. Jeffrey Goldberg, director del Shiley Eye Center de la Universidad de California, en San Diego.

En esos casos, el trasplante de un donante de ojo sano sería una solución. "Es un objetivo científicamente remoto", reconoció Goldberg. "Pero es muy atractivo".

Gorantla y Goldberg (y las dos universidades a las que pertenecen) se han asociado para llevar el trasplante de un ojo completo de la teoría a la práctica. El esfuerzo está financiado por el Departamento de Defensa de EE. UU.

El problema: las conexiones nerviosas

Uno de los mayores desafíos es cómo regenerar los delicados nervios ópticos.

Goldberg explicó que "el problema principal es que cuando se desconecta un glóbulo ocular hay que cortar por completo todas las conexiones entre el nervio óptico y el ojo. Y hay que reconectarlas con el cerebro del receptor para lograr la restauración de la visión. Pero sabemos que una vez se realiza ese corte, las fibras nerviosas no se regeneran solas. No sucede de forma automática".

"Eso es lo que distingue a un trasplante de ojo de la mayoría de otros tipos de trasplantes", añadió Gorantla. En otros trasplantes de órganos, la principal dificultad es simplemente reconectar un flujo sanguíneo adecuado. "Por ejemplo, si se conectan las tuberías y la sangre fluye, un corazón trasplantado comenzará a latir en el receptor casi de inmediato", dijo Gorantla.

Avances prometedores

Varios laboratorios "han logrado avances significativos" en la regeneración a larga distancia de las fibras nerviosas, aseguró Goldberg. "En animales con daño o degeneración del nervio óptico, incluso comenzamos a ver fibras que se regeneran hasta el cerebro mismo", anotó.

La regeneración de unas células conocidas como células ganglionares de la retina, que son esenciales para lograr una visión correcta, también ha tenido éxitos recientes en laboratorio. "Las indicaciones recientes de que esa generación nerviosa en realidad sí es posible fomenta el optimismo de que el trasplante del ojo es de verdad viable", afirmó Gorantla, que también es director médico administrativo del Programa de Trasplante Reconstructivo de Pittsburgh en el Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh.

Pero faltan años para un primer intento de un trasplante del ojo completo en un humano, advirtieron los expertos.

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