Cómo usar el medidor de flujo máximo

Algunos pacientes encuentran que es muy útil, para un mejor control del asma bronquial, disponer de uno de estos aparatos que miden los flujos espiatorios. En términos simples, esto significa medir la rapidez y la fuerza con la que se es capaz de soplar el aire de los pulmones. El medidor tiene un marcador que se desliza sobre una escala a medida que se sopla a través de la boquilla. Conforme mejor controlado esté el asma y mejor sea la función pulmonar, más fuerte podrá soplar y mayores serán las lecturas del medidor de flujo. Las lecturas de flujo máximo con el aparato se hacen en litros por minuto.

Las lecturas de flujo máximo proporcionan una información objetiva de cómo están las vías aéreas

Hay muchos tipos distintos de medidores del flujo máximo, aunque, dependiendo del uso, se clasifican en los de escala reducida y los de escala estándar.

  • Los de escala reducida están destinados a los niños y personas con alteraciones en la función pulmonar.
  • Los de escala estándar están destinados a los adultos.

Por lo general el médico recomendará la marca y el tipo de medidor de flujo máximo más adecuado, aunque la marca no es importante, pues todos hacen más o menos lo mismo. Se pueden conseguir en farmacias, aunque no están cubiertos por la Seguridad Social. Su precio oscila alrededor de los 30 €. Algunas veces, el médico podrá proporcionarle uno de forma gratuita

¿Por qué debe medir el flujo máximo?

  • Las lecturas del flujo máximo proporcionan una información objetiva de cómo están las vías aéreas, que es más fiable que guiarse de las sensaciones subjetivas.
  • Puede ir viendo si el tratamiento está teniendo los efectos esperados.
  • Puede saber si va a necesitar cambios en el tratamiento.
  • El médico o enfermera podrán ver cómo ha estado desde la ultima revisión.

¿Saber más?

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    ¿Quién puede utilizar un medidor de flujo máximo?

    Un medidor de flujo máximo puede ser utilizado por la mayoría de los adultos y de los niños mayores de 6 años. En los niños menores de 6 años no se suelen recomendar estos aparatos porque los niños confunden el soplar fuerte en el medidor de flujo con el aspirar fuerte de sus inhaladores, dando lugar a lecturas sin sentido. Es más importante, en estos niños más pequeños, concentrarse en que tomen bien la medicación, y valorar el control del asma por los síntomas.

    Si utiliza un medidor de flujo, los valores variarán con la edad, altura, y sexo. Los valores máximos de flujo también varían de persona a persona, por lo que es difícil saber exactamente cuál es el mejor valor que corresponde a una persona determinada. Así, por ejemplo, a modo de orientación:

    • Un varón de 25 años que mide 1,85 m de altura debería tener un valor máximo aproximado de 635 litros por minuto.
    • Una mujer de 40 años que mide 1,57 m de altura debería tener un valor máximo aproximado de 465 litros por minuto.
    • Un niño entre los 6 y los 15 años, de 1,40 m de altura, debería tener un valor máximo aproximado de 300 litros por minuto.

    Sin embargo, el valor de flujo máximo de una persona puede ser menor que éstos y, con todo, ser completamente normal. El médico o la enfermera pueden indicar cuál es, probablemente, la mejor lectura de flujo máximo en cada caso.

    ¿Cómo utilizar el medidor de flujo máximo?

    Una única lectura aislada no es muy útil para saber si el asma esta bien controlado. En su lugar, es mucho mejor tener una seria de medidas diarias a lo largo de varias semanas. Debería hacer tres medidas por la mañana y por la tarde, antes de utilizar los inhaladores. De esta forma verá si el asma varía de la mañana a la noche. Por lo general, las lecturas de la mañana suelen ser inferiores a las de la tarde.

    Puede utilizar el diario para incluir una tabla con un gráfico de las lecturas del medidor de flujo máximo, y llevarla a la consulta en la próxima revisión. Las diferencias entre cada lectura proporcionan información acerca de lo adecuado del control del asma.

    Desde un punto de vista práctico, el aparato se utiliza así:

    • Compruebe que el marcador está a cero.
    • Es mejor estar de pie, o sentado en una silla bien erguido.
    • Coja el aparato horizontalmente, de modo que los dedos no estorben al marcador.
    • Realice una inspiración profunda y coloque la boquilla en la boca, apretándola con los labios.
    • Sople tan fuerte como pueda (como si estuviera apagando velas en una tarta de cumpleaños); recuerde que es la velocidad del soplido lo que se está midiendo.
    • Mire el marcador y anote el resultado.
    • Vuelva a colocar el marcador a cero.
    • Repita la maniobra hasta tres veces y anote en su diario de asma el valor más alto que consiga.

    ¿Qué información se obtiene con las lecturas del flujo máximo?

    Con la práctica y la ayuda del médico o la enfermera será capaz de comprender lo que significan los valores que obtiene con el medidor de flujo máximo. Cuando el asma está bien controlado, los valores de flujo máximo permanecen estables, habiendo poca diferencia entre un día y otro, o entre las lecturas de la mañana y las de la tarde. La principal indicación de que el asma se está descontrolando es que las lecturas del medidor de flujo máximo varían mucho de un día a otro o de la mañana a la noche.

    Lo primero que se necesita saber es cuáles son los valores normales. Los valores más altos conseguidos, cuando el asma está bien controlado, serán los valores normales de referencia. Una vez que el médico ha identificado este valor, y a través de otros datos que proporcionan las lecturas sucesivas, podrá decidir la forma de ajustar el tratamiento. En estos momentos, puede que el médico considere elaborar un plan de auto-tratamiento con el paciente y su familia. De esta forma, podrá saber qué hacer cuando el asma empeore, o cuando los valores del flujo máximo disminuyan.

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    ¿Qué es un plan de auto-tratamiento?

    No existe un plan de auto-tratamiento estándar. Los hay de muchos tipos, desde los más complicados, (con numerosos hechos a tener en cuenta y numerosas acciones a tomar), hasta los más simples, por ejemplo: "si sus valores de flujo máximo disminuyen por debajo de "x", se administrará dos inhalaciones del inhalador de alivio rápido". De todos modos, cualquiera que sea el plan debe ser entregado por escrito, pues los estudios demuestran que los planes escritos funcionan mejor que los dados de palabra.

    Un buen modelo de plan de autotratamiento estará dividido en segmentos, cada uno de los cuales debe describir la situación del asma, de una forma general, en:

    • Bien controlado
    • Mal controlado
    • Intenso
    • Muy intenso: emergencia médica.

    El plan de autotratamiento debe decir claramente lo que hay que hacer en función del segmento en que se encuentre.

    El médico o la enfermera ayudarán a confeccionar un plan de auto-tratamiento ajustado a las necesidades del paciente, y le enseñarán cómo utilizarlo para controlar el asma. Los valores de flujo máximo son una parte importante de estos planes. Por ejemplo, puede acordarse con el médico que si los valores del flujo máximo disminuyen un cierto porcentaje, aumentará la dosis de su inhalador preventivo. Si los valores continúan disminuyendo, el médico puede sugerir que inicie un tratamiento con corticoides orales, o que vaya a urgencias. Por el contrario, si el asma mejora de forma significativa, puede decidir reducir la medicación.

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