Cómo usar las jeringas orales

Con frecuencia se prescribe a niños, bebés o a ancianos discapacitados medicinas en dosis muy pequeñas, o difíciles de medir con la cuchara habitual de 5ml. Además, los bebés y algunos niños pueden no ser capaces de tomar la medicina en cuchara. Una jeringa oral es un dispositivo que se usa para medir con exactitud pequeñas dosis de líquidos, que a continuación se suministran por la boca.

Habitualmente se proporciona el siguiente equipo:

  • Un tapón especial para el frasco de la medicina, con un agujero central, que debe insertarse en el mismo frasco.
  • Una jeringa oral de plástico con una escala impresa. Normalmente lleva también una línea que muestra la dosis de medicina en cuestión que debe suministrarse.

La jeringa puede ser de varios tamaños. Los más habituales son de 1ml, 2.5ml y 5 ml, aunque también hay de 10ml y mayores. Las dosis de medicinas líquidas vienen expresadas en términos de mililitros (o centímetros cúbicos). En la etiqueta o prospecto de la medicina se indica la dosis que debe suministrarse al niño.

  • Agite el frasco antes de usarlo.
  • Quite el tapón y ponga el dosificador con el agujero en su sitio.
  • Meta el extremo de la jeringa en el agujero.
  • Vuelva el frasco boca abajo.
  • Tire del émbolo de la jeringa de manera que el líquido empiece a entrar en la misma. Lleve el émbolo hasta el punto en la escala correspondiente a la dosis necesaria. Si tiene alguna duda con la medición de la dosis pregunte al médico o al farmacéutico.
  • Vuelva boca arriba el frasco y retire la jeringa con cuidado, sujetándola por el cilindro y no por el émbolo.
  • Meta con cuidado el extremo de la jeringa en la boca del niño, de manera que quede entre los dientes y la mejilla.
  • Despacio y con cuidado empuje el émbolo de modo que la medicina fluya lentamente al interior de la mejilla. El niño la irá tragando. NO apriete el émbolo con fuerza, o apunte con la jeringa a la garganta del niño o siquiera a la parte trasera de la boca, pues podría asustarse.
  • Saque la jeringa de la boca del niño.
  • Quite el dosificador del frasco y tápelo.
  • Enjuague dosificador y jeringa con agua tibia y déjelos secar.
  • Repita los pasos señalados para cada dosis, según las instrucciones del médico o farmacéutico.
  • Si la medicina es un antibiótico, es necesario asegurarse de que se le administra en el intervalo y duración de tiempo especificados, aunque los síntomas hayan disminuido e incluso desaparecido.

Otros consejos útiles

  • Las medicinas de los niños deben guardarse como se indica en el frasco. Algunas, aunque no todas, deben conservarse en el frigorífico, en cuyo caso debe comprobarse que quedan fuera del alcance de los niños.
  • Los medicamentos siempre deben mantenerse fuera del alcance de los niños.
  • Se deben seguir siempre las indicaciones del prospecto y seguir igualmente las instrucciones del médico.
  • Nunca deben darse las medicinas propias a otros niños, aunque tengan los mismos síntomas. Pueden ser perjudiciales en otras personas.
  • Nunca deben usarse medicinas tras la fecha de caducidad.
  • Si se olvida el suministro de una dosis determinada a un niño, debe dársele lo antes posible y continuar con el ritmo habitual.
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