Cómo usar los inhaladores

Continúe respirando profundamente para asegurarse de que la medicina ha llegado a sus pulmones.

Los inhaladores son dispositivos para suministrar medicinas directamente en los pulmones. Se trata de una pequeña bomba metálica presurizada que contiene una solución del fármaco, o una suspensión. La solución se encuentra dentro de un estuche de plástico que tiene, a su vez, una pieza para introducir en la boca. Cuando se aprieta la bomba hacia abajo, una válvula suministra de forma vaporizada la dosis adecuada de medicina. Esta medicina se inhala en los pulmones a través de la pieza que se introduce en la boca. La utilización de un inhalador hace posible que la medicina sea suministrada directamente a los pulmones donde es necesaria y permite que haga efecto rápidamente.

La utilización de un inhalador puede requerir una cierta coordinación, pero es importante que se utilice la técnica adecuada. De lo contrario no se inhalará la dosis correcta de medicina, cosa que no sólo lo hace más ineficaz, sino que tiene como resultado que la medicina acabe en la garganta y en la boca causando los correspondientes efectos secundarios, como la irritación de aquélla.

  • Siéntese derecho o póngase de pie y levante la barbilla para que se abran las vías respiratorias.
  • Quite la tapa que protege la pieza que debe introducirse en la boca y agite el inhalador con fuerza.
  • Si no ha utilizado el inhalador durante al menos una semana o si es la primera vez que lo utiliza, pulverice primero en el aire para probar su correcto funcionamiento.
  • Aspire unas cuantas veces y, a continuación, suelte el aire despacio. Inmediatamente colóquese el inhalador en la boca situando los dientes alrededor de la boquilla (no coloque los dientes delante, ni muerda la boquilla), y ponga sus labios alrededor de la misma, “sellándola” para evitar la entrada de aire.
  • Empiece a respirar despacio a través de la boquilla. Al mismo tiempo que aspira debe apretar hacia abajo la bomba del inhalador para liberar la medicina. Apretando una vez se libera una dosis de la medicina.
  • Continúe respirando profundamente para asegurarse de que la medicina ha llegado a sus pulmones.
  • Contenga la respiración unos 10 segundos, o tanto como le sea posible de una manera cómoda, antes de espirar lentamente.
  • Si necesita otra dosis, espere unos treinta segundos, agite el inhalador de nuevo y, a continuación repita los pasos del 4 al 7.
  • Vuelva a tapar el inhalador.

Otros consejos útiles

  • Los inhaladores son mucho más eficaces y fáciles de utilizar cuando se utilizan junto a una cámara reservorio.
  • Practique con el inhalador unas cuantas veces delante del espejo. Si viera que de la parte superior del inhalador, de los laterales de la boca o de la nariz saliera medicina pulverizada, es que no está inhalando la dosis de forma adecuada. Repita los pasos desde el punto 4.
  • Puede practicar la técnica de inhalación con el médico o con el farmacéutico.
  • Si no consigue la coordinación necesaria para la utilización de este tipo de inhalador, existen otros tipos en el mercado. Puede que encuentre que alguno de estos es más fácil de usar, por lo que debe hablar con el médico o farmacéutico sobre cuál es el que más le conviene.
  • Si no tiene fuerza suficiente en las manos, sería más práctico sujetar el inhalador con las dos manos y apretar la bomba hacia abajo con los dos índices en vez de hacerlo sólo con uno. Asimismo, existen dispositivos a su disposición para ayudar a gente a utilizar inhaladores de aerosol; pregunte al farmacéutico.
  • Los inhaladores están normalmente codificados por colores. Los inhaladores azules normalmente son broncodilatadores y contienen un principio activo que relaja las vías respiratorias; se utilizan para aliviar la falta de aire y la dificultad respiratoria. Funcionan en unos pocos minutos.
  • Si siente que el broncodilatador empieza a perder eficacia o que necesita utilizarlo cada vez con más frecuencia, consulte al médico tan pronto como le sea posible. Probablemente el tratamiento tendrá que ser modificado.
  • Los inhaladores marrones, ocres, blancos, rojos o naranjas son preventivos. Normalmente contienen un fármaco que reduce la inflamación de las vías respiratorias y previene ataques de asma. Para prevenir la falta de aire y la dificultad respiratoria deben usarse con regularidad y según lo indique el médico.
  • Si el inhalador preventivo contiene un corticoide debe enjuagarse la boca con agua tras su utilización. Esto ayudará a prevenir "oral thrush" (Candidasis oralis), que puede ser un efecto secundario de este tipo de inhalador.
  • Si utiliza al mismo tiempo inhaladores broncodilatadores e inhaladores preventivos, es importante que en primer lugar utilice el broncodilatador, ya que este ayudará a que las vías respiratorias se abran y a que el fármaco preventivo se introduzca en los pulmones de forma más efectiva.
  • Los propelentes usados en los inhaladores han sido gradualmente reemplazados por gases sin CFC, más ecológicos. Los nuevos inhaladores pueden tener un aspecto diferente, pero suministrarán exactamente la misma medicina. La dosis no tendrá que ser modificada.
  • Es importante limpiar el inhalador con regularidad al menos una vez a la semana. De otro modo, es posible que no funcione adecuadamente. Retire del inhalador la bomba metálica y la tapa de la pieza que se introduce en la boca. Lave el estuche y la tapa con jabón y agua caliente y, una vez aclarados, déjelos secar. Los agujeros de la válvula que sale por debajo del estuche se bloquean algunas veces y pueden limpiarse con un alfiler.
  • Evite pulverizarse medicina con el inhalador en los ojos ya que puede resultar perjudicial.
  • Utilice siempre los medicamentos de acuerdo con lo que indique el médico.
  • Nunca facilite sus medicinas a terceros, incluso si estos presentan los mismos síntomas. Pueden resultar perjudiciales en otras personas.
  • Los medicamentos siempre deben mantenerse fuera del alcance de los niños.
  • Si olvida la administración de una de las dosis, inhálela tan pronto como pueda y continúe con el tratamiento habitual.
  • ALMACENAMIENTO: todos los inhaladores deben guardarse en un lugar frío y seco, donde no tengan luz del sol directa.
  • Informe al médico o farmacéutico si accidentalmente se administrara una cantidad superior a la del tratamiento.
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