Cómo ponerse supositorios

Los supositorios son preparaciones sólidas, con forma de bala, diseñados para una fácil inserción en el ano.

Los supositorios son preparaciones sólidas, con forma de bala, diseñados para una fácil inserción en el ano. Se elaboran normalmente a base de un aceite vegetal que contiene la medicina. El supositorio se disuelve a la temperatura del cuerpo y gradualmente se extiende en la capa interna del intestino grueso (recto), desde donde pasa al torrente sanguíneo.

Los supositorios se usan tanto para una acción local en el recto como una vía alternativa a formas orales de medicinas (son útiles por ejemplo cuando alguien es incapaz de ingerir medicinas). El fármaco se absorbe fácilmente desde el recto, dado que ésta es una zona con buen riego sanguíneo.

  • Vaya al cuarto de baño y si es necesario vacíe su intestino.
  • Lávese las manos.
  • Quite el envoltorio del supositorio.
  • Póngase en cuclillas o échese de lado, con una pierna doblada y la otra estirada.
  • Empuje lenta y firmemente el supositorio en el recto, introduciéndolo por la punta. Si es necesario, humedezca el extremo con un poco de agua. Empuje hasta que no se salga de nuevo, al soltarlo.
  • Junte las piernas y siéntese, o túmbese durante unos minutos.
  • Lávese las manos de nuevo.
  • Trate de no ir al cuarto de baño por lo menos en una hora, a no ser que el supositorio sea un laxante.

Otros consejos útiles

  • Una vez en el recto, el supositorio se fundirá y podría salirse del mismo. Puede ser más cómodo ponérselo antes de irse a la cama, por la noche, en lugar de durante el día. Deben seguirse en cualquier caso las instrucciones del medico. Si se lo pone durante el día, tenga en cuenta que el supositorio puede manchar la ropa.
  • Almacenamiento: deben guardarse en un sitio fresco, pero no en el frigorífico. Si se calientan demasiado podrían fundirse o no ser lo suficientemente firmes para insertarlos.
  • Las medicinas deben usarse siempre siguiendo las instrucciones impresas, o las indicaciones del médico o del farmacéutico.
  • Las medicinas propias no deben darse nunca a terceros, aun cuando tengan síntomas similares. Pueden ser perjudiciales para otras personas.
  • Los medicamentos siempre deben mantenerse fuera del alcance de los niños.
  • Si se olvida el suministro de una medicina, debe tomarse lo antes posible y seguir el ritmo habitual.
  • Los supositorios están diseñados para su inserción en el recto y no se deben ingerir. Si se tragan accidentalmente, debe avisarse cuanto antes al médico.
  • Nunca deben usarse supositorios tras la fecha de caducidad indicada en el envase.
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