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Hernia de Hiato

Una hernia de hiato consiste en el paso de una parte del estómago hacia la cavidad torácica a través de un orificio existente en el diafragma llamado hiato por el que, en condiciones normales, sólo pasa el esófago para transportar la comida desde la boca hasta el estómago. Recordamos que el diafragma es el músculo respiratorio principal que separa las vísceras del tórax de las de la cavidad abdominal.

Mujer con dificultades de deglución

La hernia de hiato puede producir síntomas como la pirosis o la regurgitación.

©PhotoDisc

¿Qué síntomas produce?

Es importante comenzar diciendo que no todas las hernias de hiato producen síntomas. A menudo no dan ningún tipo de problema a lo largo de la vida y muchas veces son un hallazgo casual. No obstante, en ocasiones se manifiestan desencadenadas por alguna otra circunstancia como el embarazo, la obesidad, algunos medicamentos u otra enfermedad o factor concurrente. Cuando se manifiestan clínicamente lo más característico es que lo hagan a través de unos síntomas típicos: la pirosis y la regurgitación.

Pirosis

Llamamos pirosis a la percepción de una molestia o sensación de quemazón que naciendo en el estómago asciende hasta la garganta o el cuello. Los pacientes lo llaman de muy diversas maneras: ardor, agrior, acedía, cremor, acidez, etc.

Regurgitación

Llamamos regurgitación al paso del contenido del estómago, en general de sabor agrio, a la boca, en ausencia de náuseas y sin esfuerzos. Se produce con mayor frecuencia durante la noche, favorecida por la posición de decúbito. A menudo se presenta asociada a la pirosis o ardor de estómago, aunque algunos pacientes pueden tener regurgitaciones en ausencia de pirosis.

¿La hernia de hiato y la enfermedad por reflujo gastroesofágico son lo mismo?

No. Son dos conceptos distintos: la hernia de hiato sería una alteración anatómica o estructural y la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es una enfermedad que engloba a todos los pacientes que presentan una alteración de su estado de salud, o de su calidad de vida, como consecuencia de los síntomas producidos por el reflujo (paso de contenido del estómago o del intestino a la luz del esófago en ausencia de náuseas, vómitos o flatulencia). Incluiría también a todos aquellos pacientes que están expuestos al riesgo de complicaciones físicas como consecuencia del reflujo gastroesofágico.

La hernia de hiato y su relación con la ERGE es un tema controvertido. La presencia de hernia de hiato es mayor en pacientes con reflujo y, aunque ello no significa que sea la causa de la ERGE, puede favorecerla.

La presencia de una hernia de hiato suele ir asociada a ERGE y puede contribuir a su desarrollo, pero hay un número importante de casos de ERGE que se producen en ausencia de hernia de hiato. Es por ello que, en ausencia de síntomas de reflujo y salvo en los casos en que la hernia tenga un tamaño considerable, esta enfermedad no debería considerarse un diagnóstico clínico relevante como consideran, muy a menudo, tanto los pacientes como los propios médicos.

Tipos de hernia de hiato

Básicamente existen tres tipos de hernia de hiato: por deslizamiento, paraesofágica y mixta.

Por deslizamiento

La hernia de hiato por deslizamiento se debe a la debilidad de los ligamentos situados entre la unión gastroesofágica y el diafragma o al aumento de la presión dentro del abdomen. Esto provoca que el llamado cardias, o ángulo de unión entre el esófago y el estómago, y una parte del estómago asciendan hasta el tórax.

Su frecuencia aumenta con la edad y en torno a los 60 años la padecen 6 de cada 10 personas. Suelen ser pequeñas y es poco probable que estas hernias, por sí mismas, produzcan síntomas clínicos y su papel en el desarrollo de la llamada esofagitis por reflujo, o inflamación de la mucosa o capa interna del esófago, es incierto.

Paraesofágica o parahiatal

La hernia de hiato paraesofágica o parahiatal es aquella en la que la unión entre el esófago y el estómago permanece en su posición normal mientras que una parte del estómago se hernia o se cuela a través del hiato u orificio esofágico, paralela a esa unión.

Mixta

La hernia de hiato mixta sería aquella que tiene ambos componentes: por deslizamiento y paraesofágico.

¿Cómo se diagnostica esta alteración?

Dado que los síntomas que ocasiona a menudo son escasos y otras veces transitorios o inespecíficos, para diagnosticar o demostrar la existencia de una hernia de hiato debemos recurrir a la realización de algunas técnicas:

Radiología

La radiología con la toma de una bebida o papilla de un contraste de bario, es una técnica llamada tránsito esófagogastroduodenal (TEGD) que actualmente ha dejado de realizarse en gran medida por la existencia de otras pruebas, aunque tiene sus indicaciones específicas.

Endoscopia digestiva

Consiste en la introducción por la boca o la nariz de un tubo flexible con un sistema de iluminación en su interior que permite ver por dentro el esófago y el estómago. Es la prueba que actualmente ofrece mayores ventajas para el médico, aunque es ciertamente incómoda para el paciente. Sólo debe hacerse ante la presencia de síntomas o signos de alarma como dificultad o dolor para tragar, pérdida de peso, vómitos o deposiciones con sangre y anemia.

Otras pruebas

La manometría esofágica (mide la presión en distintos niveles de la luz del esófago), phmetría (mide el nivel de acidez en distintos niveles dentro del esófago), etc., tienen sus indicaciones específicas.

¿Qué complicaciones puede ocasionar la hernia de hiato?

Tanto la hernia mixta como la paraesofágica pueden incarcerarse o quedar atrapadas y estrangularse, dando lugar a un episodio de dolor agudo en el pecho y dificultad para tragar que pueden requerir tratamiento quirúrgico de urgencia.

Una zona de estómago herniada puede producir dificultad para tragar y ser la localización de una gastritis, o inflamación de la mucosa o capa interna del estómago, y ulceración que produce una pérdida crónica de sangre que puede conducir a la anemia.

Otra grave complicación sería la hemorragia digestiva, por el mismo mecanismo de producción.

Un paciente que presente una hernia de hiato no tiene, en principio, mayor riesgo de sufrir cáncer de esófago o cáncer de estómago que uno que no la presente.

¿Cuál es el tratamiento de una hernia de hiato?

La mayoría de las hernias de hiato son susceptibles de tratamiento médico, cuando el paciente presenta los síntomas anteriormente referidos. Afortunadamente no todas las hernias de hiato por deslizamiento deben operarse; más bien al contrario, la mayoría constituyen hallazgos casuales en un examen radiológico o son diagnosticadas en el curso de otras exploraciones del abdomen. Sólo en algunos casos en los que el tratamiento médico, con medidas generales y medicamentos, no consigue aliviar las molestias o por deseo expreso del paciente, estaría indicada la corrección quirúrgica de la hernia por deslizamiento.

Todas las hernias paraesofágicas grandes deben ser operadas porque tienen un alto índice de complicaciones.

Dr. Salvador Pertusa Martínez, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria
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