Hepatitis A (inflamación infecciosa del hígado de tipo A)

¿Qué es la hepatitis de tipo A?

Hepatitis es una palabra de origen latino que designa la inflamación del hígado. La hepatitis de tipo A es causada por un virus denominado virus de la hepatitis A (VHA). Otros tipos de inflamación infecciosa del hígado son la hepatitis B y la hepatitis C.

La hepatitis de tipo A es causada por un virus denominado virus de la hepatitis A

¿Cómo se transmite la hepatitis de tipo A?

De varis maneras. Puede transmitirse a través de alimentos contaminados, por ejemplo mariscos (especialmente moluscos) o helados, y a través del agua y bebidas contaminadas. El virus de la hepatitis A está presente en las heces que eliminan las personas infectadas, por lo que también puede diseminarse por contacto directo con las heces, debido a circunstancias de higiene deficiente.

La contagiosidad de la enfermedad alcanza su máximo inmediatamente antes de que el enfermo presente ictericia (o coloración amarillenta de la piel). Tras ello declina rápidamente su capacidad de transmisión.

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La hepatitis de tipo A es muy frecuente en países con condiciones sanitarias deficientes. La mayoría de los afectados adquieren la infección durante viajes por países subdesarrollados o al entrar en contacto directo con otras personas infectadas por el virus de la hepatitis A.

¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis de tipo A?

La hepatitis A tiene un periodo de incubación de 10 a 40 días. El periodo de incubación es el tiempo que transcurre entre la adquisición del virus hasta el comienzo de los síntomas de la enfermedad.

Los primeros síntomas consisten en pérdida de apetito, náuseas, dolores articulares y musculares, y fiebre baja. Curiosamente, en los fumadores que adquieren esta enfermedad aparecen también sensaciones gustativas desagradables cuando fuman, como otro posible síntoma.

Más adelante aparecen la ictericia, que es cuando la piel, así como las mucosas y la esclerótica (el blanco de los ojos) se tiñen de color amarillo, las heces poco coloreadas y orina oscura. Cuando aparecen estos últimos síntomas el sujeto suele empezar a sentirse mejor.

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    La enfermedad suele durar de dos a tres semanas, pero puede prolongarse hasta dos meses. Uno de cada 10 enfermos sufre una recaída, que suele ser menos intensa que el brote inicial.

    ¿Cómo se puede prevenir la hepatitis de tipo A?

    Una buena higiene reduce el riesgo de infección:

    • Lave o pele las frutas y verduras cuando viaje por países con malas condiciones higiénico-sanitarias.
    • Recuerde que un medio sanitariamente inadecuado facilita que los mariscos se contaminen con heces humanas.

    Si una persona que convive con usted está infectada por el virus de tipo A, se recomienda lo siguiente:

    • Lávese siempre las manos con agua y jabón después de utilizar el retrete.
    • Es fundamental mantener una perfecta higiene al preparar las comidas.
    • Cada miembro de la familia debe tener una toalla propia.
    • Utilice guantes desechables de látex cuando ayude al familiar enfermo en su higiene personal.
    • Las ropas manchadas con heces han de lavarse inmediatamente o guardarse en una bolsa bien cerrada hasta que se puedan lavar.
    • Los que vivan en la casa y no estén enfermos deben recibir gammaglobulina.

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      ¿Hay vacuna contra la hepatitis de tipo A?

      Se dispone de una vacuna contra la hepatitis de tipo A. Se administran dos dosis con un intervalo de seis meses. La protección que proporciona la vacuna es superior al 95% y dura al menos 10 años. Se recomienda administrarla si se va a viajar a países con malas condiciones sanitarias, por ejemplo hacia Asia, Sudamérica o África.

      Ante un viaje corto, la gammaglobulina ofrece una alternativa más barata que la vacuna. Los viajeros sólo han de recibir una dosis, cuyo efecto dura de 1 a 3 meses, dependiendo de la cantidad administrada.

      Muchos expertos recomiendan la vacunación contra la hepatitis A para enfermos con otras enfermedades crónicas del hígado o que hayan recibido un trasplante hepático y que no muestren evidencia de haber sufrido hepatitis A (anticuerpos IgG negativos).

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      ¿Qué puede hacer el enfermo?

      • Guarde reposo mientras la enfermedad siga presente. El grado de reposo depende de cómo se encuentre el enfermo.
      • No tome bebidas alcohólicas mientras esté enfermo.
      • Haga una dieta ligera pero equilibrada.

      ¿Cómo se diagnostica la hepatitis de tipo A?

      El diagnóstico se basa en la realización de un análisis que demuestra la existencia de anticuerpos contra el virus de la hepatitis A en la sangre del enfermo. Hay dos tipos de anticuerpos. Las llamadas inmunoglobulinas de tipo G (IgG) sólo indican que el enfermo ha padecido hepatitis de tipo A en algún momento de su vida. Las Las inmunoglobulinas de tipo M (IgM) son indicio de infección reciente y son las que se utilizan para diagnosticar la enfermedad.

      Los análisis de sangre pueden poner de manifiesto la intensidad de la enfermedad, es decir, hasta qué punto el hígado está dañado por el virus. Es muy característica la elevación de las transaminasas (aminotransferasas), que pueden superar las 2000 UI/ml, en especial la GPT (ALT). La bilirrubina sanguínea se eleva en proporción directa al grado de ictericia de la piel y las mucosas.

      Pronóstico

      • Muy pocos enfermos (aproximadamente 1 de cada 1.000) sufren insuficiencia hepática con el consiguiente riesgo de morir a causa de la enfermedad. Este riesgo es ligeramente mayor si el enfermo es un adulto.
      • La mayoría de los pacientes se recuperan en cuatro a ocho semanas.
      • La hepatitis de tipo A nunca se vuelve crónica.
      • Una vez que una persona se recupera de la hepatitis A, queda inmune frente al virus de la hepatitis A para el resto de su vida y nunca vuelve a padecer la enfermedad.

      ¿Cómo se trata la hepatitis de tipo A?

      No existe tratamiento médico específico.

      La gammaglobulina puede reducir la intensidad de la enfermedad cuando se administra a personas que han estado expuestas al virus de la hepatitis A pero que aún no han desarrollado sus síntomas.

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