Desviaciones sexuales

Las desviaciones sexuales, también llamadas parafilias, son una serie de comportamientos sexuales que se caracterizan por la excitación del sujeto ante objetos y situaciones que no forman parte de los patrones sexuales normales. Pero la discusión en torno a lo que puede ser considerado “normal” o “anormal” en relación con el comportamiento sexual es muy compleja. Esta dificultad se hace aún más evidente cuando se comprueba que muchas de las imágenes y fantasías que estimulan sexualmente a los sujetos con parafilias son frecuentes también en las personas sin parafilias. Incluso incorporar nuevos elementos para enriquecer la vida sexual es positivo y recomendable.

La discusión en torno a lo que puede ser considerado “normal” o “anormal” en relación con el comportamiento sexual es muy compleja.

Por lo tanto, vamos a considerar que la sexualidad alcanza niveles de anormalidad o de desviación cuando presenta una rigidez en su deseo, expresión y satisfacción.

Criterios para valorar una desviación sexual

Criterios de salud

Una conducta sexual no es saludable si produce malestar o sufrimiento a la persona que la practica o a la persona con la que practica la conducta en cuestión.

Criterio del grupo social

No podemos ignorar los efectos físicos, psíquicos y sociales que puede tener el hecho de mantener conductas sexuales que contradigan los valores y actitudes del entorno más próximo.

Criterio legal

Apartarse de la legalidad supone verse sometido a la presión y al castigo social con sus innumerables consecuencias.

Otros criterios

Cabría considerar, aunque de forma indirecta, la importancia de otros criterios como el moral, el de las costumbres y roles sociales, el estadístico, o los propuestos por los medios de comunicación.

¿Dónde situamos las disfunciones sexuales?

La Asociación Americana de Psiquiatría considera que dentro de la categoría de “Trastornos sexuales” podemos encontrar:

Disfunciones sexuales

Eyaculación precoz, impotencia, anorgasmia, falta de deseo, vaginismo, etc.

Trastornos de la identidad sexual

Falta de aceptación del propio sexo biológico o de los roles asignados a él, y deseo de pertenecer al otro sexo.

Las parafilias o desviaciones sexuales

Exhibicionismo, voyeurismo, “frotteurismo”, fetichismo, pedofilia, sadismo y masoquismo, etc.

Criterios para diagnosticar las desviaciones sexuales

Las parafilias son un grupo de trastornos cuya sintomatología esencial es la presencia de necesidades y fantasías sexuales intensas y recurrentes que generalmente suponen:

  • Objetos no humanos
  • Sufrimiento o humillación propia o del compañero
  • Niños o personas que no consienten.

El diagnóstico debe hacerse sólo si el individuo ha actuado de acuerdo con estas necesidades, o si le causan molestias marcadas.

Para que una persona sea diagnosticada de alguno de estos trastornos, ha de cumplir los siguientes criterios:

  • Sufrir intensas necesidades recurrentes y fantasías sexualmente ligadas a la parafilia durante un período de al menos 6 meses.
  • Actuar de acuerdo a estas necesidades o encontrarse marcadamente perturbado por ellas.

¿Cómo se desarrollan y mantienen estas conductas?

Todavía se sabe poco sobre el desarrollo de este tipo de conductas, pero las explicaciones que parecen explicar mejor su origen son las siguientes:

Factores biológicos

No existe evidencia de que haya una causa biológica implicada en el desarrollo de las parafilias, pero algunas hipótesis las relacionan con la presencia de niveles anormales de andrógenos o con una alteración del lóbulo temporal. Pero no hay resultados que confirmen estos hallazgos.

Factores psicológicos

En esta área existen varias teorías. Aunque no haya tampoco datos concluyentes, es probable que actúen varias de ellas de forma interrelacionada como factores que contribuyen al origen y mantenimiento de este tipo de conductas:

  • Las parafilias se deben a un proceso de aprendizaje inapropiado, de forma que la exhibición de ciertas partes del cuerpo, un objeto determinado o la visión de una mujer desnuda, se asocian de forma accidental a una sensación de excitación sexual. A partir de este momento, se buscarían repetidamente estas situaciones para excitarse. Pero esto parece ser solo una explicación parcial, ya que existen personas que se excitan con estas situaciones y no presentan ningún trastorno.
  • Los sujetos en estas situaciones experimentan una activación general y un intenso malestar que sólo desaparece con la consecución de estas conductas. De ahí el carácter compulsivo que se asocia a la mayoría de ellas.
  • Otra explicación que se ha dado es que se trata de comportamientos de carácter adictivo, pero los datos clínicos no parecen avalar esta hipótesis, ya que no existen muchas semejanzas entre los sujetos con desviaciones sexuales y los sujetos con adicciones
  • También hay que tener en cuenta el papel que juega la imitación de modelos en el desarrollo de estas conductas. La mayoría de las veces se encuentra una relación entre el ambiente familiar y la aparición sobre todo de ofensas sexuales y conductas violentas. Muchos de ellos han presenciado de forma repetida escenas de violencia en el hogar.
  • Importantes son también las actitudes hacia el sexo que se van aprendiendo e interiorizando a lo largo de todo el proceso de desarrollo.
  • Por último, las desviaciones sexuales reflejan problemas en las habilidades de comunicación social, sobre todo con personas del sexo opuesto.

Clasificación de las parafilias

Exhibicionismo

Se caracteriza por la obtención de excitación sexual a través de la exposición de los genitales a una persona (normalmente desconocida y del sexo contrario) en un lugar público y sin que exista intento de realizar una actividad sexual posterior.

Ocurre casi de forma exclusiva en hombres y comienza en la adolescencia. Su inicio se asocia con alguna experiencia de excitación sexual que sigue a un episodio de exposición accidental. Por ejemplo, mientras el sujeto se está vistiendo puede darse cuenta de que está siendo observado por alguna mujer del vecindario o por algún familiar que entra de forma inesperada en la habitación, produciendo turbación en ella, lo que puede provocar una erección.

Voyeurismo

Se caracteriza porque la principal fuente de excitación sexual para el sujeto es la contemplación de personas desnudas o realizando algún tipo de actividad sexual. La masturbación va con frecuencia asociada a este acto.

Aparece mayoritariamente en hombres heterosexuales y comienza en la adolescencia. Su inicio se asocia a la excitación obtenida después de haber observado, quizás de forma accidental, a una mujer desnuda, una pareja haciendo el amor, etc. Posteriormente el sujeto asocia estas fantasías a la masturbación y de esta forma se condiciona la excitación sexual a este tipo de estímulos.

Frotteurismo

Consiste en la obtención de placer de forma preferente o exclusiva a través del frotamiento de los órganos genitales contra el cuerpo de una persona desconocida y sin el consentimiento de ésta.

Se realiza en lugares públicos y concurridos, como el metro o el autobús. Suele tener un carácter pasajero y se da con mayor frecuencia entre los 15 y 20 años. Su aparición se asocia a la observación de la misma en otras personas y su posterior imitación por parte del adolescente.

Fetichismo

El fetichista se excita sexualmente observando y/o manipulando objetos inanimados, normalmente ropa interior femenina, calzado, prendas de vestir diversas, etc. Frecuentemente se masturban mientras sostienen, tocan o huelen el fetiche. Son mayoritariamente hombres heterosexuales y se produce como una asociación del objeto fetiche con una situación de excitación sexual.

Pedofilia

Es el trastorno caracterizado por la presencia de fantasías y conductas que implican la actividad sexual entre un adulto y un niño. Normalmente no incluye violencia física. Existen varias hipótesis para explicarlo: aprendizaje de actitudes negativas hacia el sexo, experiencias de abuso sexual durante la infancia, sentimientos de inferioridad y baja autoestima, dificultades de relación interpersonal, etc., que facilitan la relación del adulto con el niño como forma de refugiarse en un mundo poco hostil.

Sadismo y masoquismo

El sadismo se refiere a la necesidad de infligir daño a otra persona para excitarse sexualmente. El masoquismo implica la necesidad de ser humillado, atacado, maltratado, etc., para obtener placer sexual. Con frecuencia aparecen juntos y entonces se llama sadomasoquismo. El masoquismo es más frecuente en mujeres que en hombres. Suele comenzar en la adolescencia y tiene un curso crónico. Una explicación posible es que ciertas sensaciones dolorosas o desagradables se hayan asociado a la excitación sexual durante la adolescencia.

Otras parafilias

Zoofilia (animales), coprofilia (heces), necrofilia (muertos) y otras ofensas sexuales, como las llamadas telefónicas obscenas, etc.

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¿Se pueden curar?

En el campo de las desviaciones sexuales no se han producido éxitos tan espectaculares como en otros trastornos sexuales, debido, en gran parte, a la escasa motivación que tienen estos sujetos hacia el cambio. De hecho, son muy pocos los que acuden a consulta por tener conciencia de tener un problema, y cuando lo hacen, es bajo presión de la familia o de la justicia.

Los principales objetivos del tratamiento son:

  • Eliminar la excitación sexual ante estímulos desviados (mediante técnicas bastante aversivas, químicas y eléctricas, y fármacos antiandrógenos).
  • Aumentar la excitación sexual adecuada.
  • Disminuir la ansiedad que aparece al relacionarse con personas del sexo opuesto.
  • Mejorar las habilidades para relacionarse con el sexo opuesto.
  • Modificar conductas desviadas asociadas al sexo.
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