Cuándo debería tomar aspirina (y cuándo no)

Vaso de agua y pastilla

A medida que aparecen más pruebas de sus bondades en la prevención de enfermedades cardíacas, es importante conocer las ventajas e inconvenientes del popular medicamento.

La aspirina es uno de los fármacos de moda y puede encontrarse en el meollo de todo tipo de estudios ensalzándola como prevención del cáncer o como agente reductor del riesgo de enfermedades cardiacas.

El avance más reciente lo aporta un grupo de científicos de la Universidad de Oxford, que afirma que se debería tomar aspirina inmediatamente después de una isquemia transitoria (TIA, siglas de Transient Ischaemic Attack, más conocida como ictus o apoplejía) para bajar sustancialmente el riesgo de un posterior ataque, que podría resultar muy lesivo o incluso fatal.

Los investigadores afirman que los beneficios de tomarla lo antes posible se han subestimado enormemente, y el tratamiento se aplaza con frecuencia.

Ahora se sabe que continuar el tratamiento unas semanas después del TIA reduce el riesgo de ataques subsiguientes hasta un 80%, y no el 15% como se venía pensando.

“Sabíamos por estudios anteriores que el beneficio de la aspirina a largo plazo es relativamente pequeño. Pero sospechábamos que a corto plazo podría ser mucho mayor. Tomar aspirina inmediatamente después de un “aviso” cardiaco podría ser muy rentable”, afirmó el Dr. Peter Rothwell, líder del equipo de la Universidad de Oxford.

Pequeño bol con medicinas

El equipo estudió los datos de 16.000 pacientes tratados a largo plazo con aspirina, más los de otras 40.000 personas en ensayos a corto plazo tras un ataque agudo. Casi todos los beneficios se daban en las semanas iniciales y se encontró, además, que el medicamento reducía la gravedad de los ataques subsiguientes.

“Los médicos deberían dar aspirina inmediatamente después de un ictus transitorio, o si se sospecha un ataque menor, antes incluso de que intervenga un especialista”, añadió Rothwell.

Según el Grupo de estudios de enfermedades cerebrovasculares de la SEN (Sociedad Española de Neurología), cada año se diagnostican casi 120.000 nuevos casos de ictus en España. En 2006 el ictus constituyó la segunda causa de muerte en la población española y la primera causa de muerte en la mujer (19.038 casos).

Globalmente, provoca más incapacidad y muertes prematuras que el Alzheimer y los accidentes de tráfico juntos.

Ventajas e inconvenientes de la aspirina

No es la primera vez que la aspirina aparece en primera página; un estudio noticia de abril pasado aseveraba que una baja dosis diaria prevendría el cáncer de colon y el ataque al corazón.

Pero, la pregunta del millón: ¿se debería tomar a diario?

La realidad es que la aspirina tiene riesgos potencialmente serios. El más grave es la hemorragia gastrointestinal, cuyo riesgo crece cuanta mayor dosis de aspirina se tome. En contraposición, cuanto más alto es el riesgo cardiaco, mayor es el beneficio del medicamento. De modo que, básicamente, se trata de evaluar pros y contras.

Diferentes medicamentos

No debe tomar aspirina a diario sin que lo recomiende su médico. Pero, si con todo está decidido a hacerlo, esta pequeña “lista de comprobación” podrá servir de ayuda para tomar la decisión correcta.

  • La aspirina no debería recomendarse rutinariamente como prevención de ataques cardíacos.
  • Pero si ya ha tenido uno, la recomendación es clara: tómela a diario (aspirina u otro “licuador” de la sangre) a menos que su médico diga lo contrario
  • Los médicos ya no recomiendan a los diabéticos tipo 2 la toma diaria de aspirina (porque no existen pruebas científicas claras que la avalen)
  • Las investigaciones disponibles sugieren que si su médico le recomienda tomar aspirina, las dosis adecuadas son de 100 mg al día en prevención de acontecimientos cardíacos y 300 mg al día en prevención de acontecimientos neurológicos
  • Si ha tenido algún cáncer del aparato digestivo, algunos estudios sugieren que la aspirina podría reducir el riesgo de metástasis. Recuerde que algunos tipos de cáncer intestinal tienen carácter genético y, si lo ha habido en su familia, aunque el riesgo de hemorragia sea el mismo que en cualquier otra persona puede tener un beneficio adicional. Pero probablemente debería tomarse durante al menos diez años para mostrarlo
  • Si tiene un problema de fibrilación auricular (un tipo de arritmia cardíaca), el riesgo de ataque es un 500% mayor. No se debería tomar aspirina en este caso, pues no es tan efectiva como el Sintrom (acenocumarol) u otras alternativas recientes (NOAC o nuevos anticoagulantes orales)
  • Los pacientes que sufren indigestión grave o que han tenido una úlcera péptica (de estómago) no deben tomar regularmente aspirina (o tomarla, si es estrictamente necesario, junto con un protector gástrico del tipo del omeprazol)
  • A uno de cada 50 pacientes asmáticos la aspirina les empeora los pitos y otros síntomas asociados
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