Cómo se trata la alergia primaveral

Arriate con diversas flores

Qué medicamentos pueden pedirse en la farmacia.

La rinitis alérgica o estacional se caracteriza por estornudos, secreción nasal (o rinorrea) acuosa, obstrucción de la nariz y picor de los ojos, la nariz y el paladar. Con frecuencia, se acompaña de goteo por detrás de la nariz hacia la boca, irritabilidad y cansancio. Como su nombre indica, es muy frecuente en las estaciones de la primavera y el otoño (más en la primera).

El tratamiento de este trastorno implica varias medidas:

Artículo Relacionado
Enfermedades alérgicas

La reacción del organismo a las sustancias que se comportan como antígenos extraños.

  • Evitar, en la medida de los posible, los alérgenos o sustancias desencadenantes.
  • Usar los medicamentos adecuados para intentar aliviar los molestos síntomas.
  • En algunos casos y cuando esté indicado por el especialista, seguir un tratamiento con vacunas antialérgicas específicas.

La mayoría de los pacientes necesita, en algún momento, tratamiento para aliviar los síntomas, además de evitar el contacto con las sustancias desencadenantes. A medida de que disponemos de más medicamentos sin receta para tratar este problema, los pacientes pueden automedicarse ampliamente, aunque los efectos adversos de estos medicamentos (sobre todo la sedación o somnolencia y los llamados efectos anticolinérgicos producidos por los antihistamínicos más antiguos, como sequedad de boca y de los ojos, problemas urinarios, etc.) pueden ser importantes.

Automedicarse con cabeza

Aunque muchos de estos medicamentos a continuación no necesitan receta, y por tanto no tiene que ser un médico quien los prescriba, debe consultarse siempre con el farmacéutico, que podrá recomendar el fármaco más adecuado en cada caso.

    Por lo tanto, el reto para los médicos es asegurarse de que los pacientes con rinitis alérgica de moderada a intensa son tratados de forma adecuada con medicamentos que no producen efectos secundarios indeseables importantes.

    El tratamiento de la rinitis alérgica en un paciente específico viene determinado por la frecuencia y la intensidad de los síntomas, su edad y la presencia de otras enfermedades simultáneas. A continuación, nos referiremos a los medicamentos disponibles para este frecuente problema de salud.

    En general, el tratamiento más eficaz para los pacientes con síntomas nasales persistentes e intensos son los corticoides en aerosol nasal. Otros tratamientos disponibles son los antihistamínicos orales, los aerosoles nasales de antihistamínicos, los llamados estabilizadores de mastocitos como los cromoglicatos, los modificadores de los leucotrienos como montelukast y el ipratropio. Por el contrario y como comentaremos más adelante, los aerosoles descongestivos nasales y los corticoides sistémicos no deberían utilizarse para el tratamiento rutinario de la rinitis alérgica.

    Aunque muchos de estos medicamentos a continuación no necesitan receta, y por tanto no tiene que ser un médico quien los prescriba, debe consultarse siempre con el farmacéutico, que podrá recomendar el fármaco más adecuado en cada caso.

    Artículo Relacionado
    Rinitis alérgica: rinitis polínica (fiebre del heno) y rinitis alérgica perenne

    Los alérgicos deberían conocer la etapa de polinización de las plantas que más les afectan.

    Publicidad

    Corticoides en aerosol nasal

    Actualmente son los fármacos de elección para el tratamiento de rinitis alérgica con síntomas importantes. Son más eficaces que los antihistamínicos orales para aliviar la congestión y la secreción nasales, los estornudos, el picor nasal, el goteo post-nasal y todos los síntomas nasales, además de algunos oculares. En cuanto a su eficacia, no se han observado diferencias importantes entre ellos.

    Habitualmente se utilizan:

    Consultar con un alergólogo

    Debe considerarse la consulta con un alergólogo en los siguientes casos:

    • Niños con rinitis alérgica de moderada a intensa para valoración de inmunoterapia (vacunas antialérgicas específicas).
    • Pacientes con síntomas duraderos o intensos que no responden a las medidas y tratamientos recomendados.
    • Pacientes con efectos adversos intolerables de los medicamentos aconsejados o efectos secundarios que interfieren con la actividad escolar o laboral.
    • Pacientes que requieren corticoides orales para el control de los síntomas o pacientes interesados en las vacunas antialérgicas.
    • Beclometasona, como Becotide® y otros.
    • Flunisolida
    • Budesonida
    • Fluticasona, como Seretide®
    • Mometasona
    • Ciclesonida, como Alvesco® y otros.

    Antihistamínicos orales

    Reducen el picor, los estornudos y la secreción nasal, con menos influencia sobre la congestión nasal, en comparación con los corticoides nasales. Existen dos grandes grupos de estos fármacos: de primera y de segunda generación.

    Antihistamínicos de primera generación

    • Difenhidramina, como el Bisolvon Compositum®
    • Clorfeniramina, como el Polaramine®
    • Hidroxicina: Atarax ®y Doloden ®
    • Bromfeniramina, como Ilvico®.

    Algunos se pueden obtener sin receta médica, solos o en combinación con otros fármacos. Básicamente son similares en cuanto a su eficacia, con pequeñas diferencias entre ellos. Producen importante sedación o somnolencia como principal efecto secundario, aspecto a tener muy cuenta en pacientes que conducen o con determinados trabajos, en ancianos o en niños pequeños. Actualmente estos medicamentos tienen un papel limitado en el tratamiento de la mayoría de los pacientes por sus numerosos efectos adversos.

    Consultar con un otorrino

    Debe considerarse la consulta con un otorrinolaringólogo en los siguientes casos:

    • Pacientes con asma o poliposis nasal simultáneas: también puede consultarse a un neumólogo.
    • Pacientes con complicaciones importantes de la rinitis alérgica, como otitis media o sinusitis recurrente.

    Antihistamínicos de segunda generación

    • Loratadina, como el Clarityne®
    • Cetirizina, como el Alersin®
    • Azelastina, como el Afluon®
    • Ebastina, como el Ebastel®
    • Olopatadina, como Opatanol®.

    Tienen una acción más prolongada, por lo que se suelen administrar una o dos veces al día. Alivian bien los síntomas nasales (aunque no tanto la congestión nasal en comparación con los corticoides). Todos parecen tener una eficacia similar.

    Los de tercera generación, como la bilastina (Ibis®) son algo más potentes y con menos efectos secundarios que los de segunda generación.

    Artículo Relacionado
    Alergia a los ácaros del polvo

    Los ácaros afectan especialmente a algunas personas alérgicas.

    Antihistamínicos en aerosol nasal

    Azelastina (Afluon®) y olopatadina (Opatanol®). Parecen tener cierto efecto antiinflamatorio y pueden mejorar la congestión nasal. Son igualmente eficaces. Tienen un rápido inicio de acción y pueden administrarse “a demanda” (es decir, siempre que el paciente los necesite).

    Combinaciones de medicamentos

    Antihistamínico nasal + Corticoide nasal: puede resultar útil en los pacientes que no obtienen suficiente alivio con un solo fármaco.

    Antihistamínico oral no sedante + el descongestivo nasal seudoefedrina (Frenadol descongestivo® y otros): proporciona mejor alivio sintomático que el antihistamínico solo. Sin embargo, los descongestivos nasales presentan una serie de efectos adversos, como hipertensión, insomnio, irritabilidad y cefalea, entre otros. Por ello, estos descongestivos están relativamente contraindicados en pacientes con hipertensión y se deberían administrar con precaución en pacientes con glaucoma de ángulo cerrado, enfermedades cardiovasculares o cerebrovasculares, hipertiroidismo u obstrucción del cuello de la vejiga de la orina.

    Otros posibles tratamientos

    El cromoglicato sódico es un estabilizador de mastocitos, un tipo de células relacionado con la alergia. Actúa inhibiendo la liberación de histamina y otros mediadores inflamatorios por parte de estas células lo que reduce los síntomas alérgicos de la nariz.

    Se ha visto que un grupo de fármacos orales denominados leucotrienos, especialmente montelukast, pueden mejorar los síntomas de la rinitis alérgica. Este último medicamento es menos eficaz que los corticoides nasales pero se puede asociar con otros fármacos para el tratamiento de la rinitis alérgica.

    El bromuro de ipratropio, en aerosol nasal, puede ser útil para disminuir la secreción nasal de la rinitis alérgica.

    Los descongestivos vasoconstrictores tópicos en aerosol nasal (fenilefrina, oximetazolina, xilometazolina, nafazolina) no se recomiendan como monoterapia en el tratamiento crónico de la rinitis alérgica ya que se desarrolla cierta tolerancia a estos fármacos después de 3 a 7 días y puede aparecer una congestión nasal de rebote. Su uso continuado puede conducir a que el paciente se haga dependiente. Este trastorno se conoce con el nombre de rinitis medicamentosa.

    Publicidad

    Los corticoides orales pueden administrarse en tandas cortas en casos de síntomas intensos de rinitis alérgica que impiden al paciente trabajar o dormir, por ejemplo.

    Artículo Relacionado
    Alergias a los animales de compañía

    Las alergias a animales más frecuentes son a los gatos o perros, pero también pueden producirse a ratas, ratones, cobayas...

    Otras medidas o tratamientos sin medicamentos

    Pueden proporcionar alivio sintomático en los pacientes con rinitis alérgica:

    • Los lavados nasales con suero salino o agua de mar pueden utilizarse en pacientes con síntomas leves, o justo antes de la aplicación de los fármacos tópicos, de forma que la mucosa nasal esté recién limpia antes de su administración.
    • Se han utilizado diferentes tratamientos complementarios y de medicina alternativa para la rinitis alérgica como hierbas medicinales chinas, medicina ayurvédica, otros preparados de fitoterapia, acupuntura, homeopatía y otras modalidades diversas.

    Debe tenerse en cuenta

    Si un paciente con una supuesta rinitis alérgica no mejora con las medidas y los tratamientos propuestos más arriba debería considerarse la posibilidad de una rinosinusitis crónica o una rinitis producida por otras causas, e iniciar las investigaciones o consultas especializadas correspondientes.

    Por último, debe considerarse la consulta con un especialista en los siguientes casos.

    El alergólogo es el especialista adecuado para:

    • Niños con rinitis alérgica de moderada a intensa para valoración de inmunoterapia (vacunas antialérgicas específicas).
    • Pacientes con síntomas duraderos o intensos que no responden a las medidas y tratamientos recomendados.
    • Pacientes con efectos adversos intolerables de los medicamentos aconsejados o efectos secundarios que interfieren con la actividad escolar o laboral.
    • Pacientes que requieren corticoides orales para el control de los síntomas o pacientes interesados en las vacunas antialérgicas.

    El otorrinolarinólogo, para los casos siguientes:

    • Pacientes con asma o poliposis nasal simultáneas: también puede consultarse a un neumólogo.
    • Pacientes con complicaciones importantes de la rinitis alérgica, como otitis media o sinusitis recurrente.
    .

    ¿Le ha parecido interesante?

    1 votos, media: 5 sobre 5

    Comparta en Redes Sociales