Celos

Son muchos los que han sufrido y padecido las consecuencias de tener a su lado a una persona celosa, e incluso han llegado a relatarlo como una verdadera pesadilla. Desconfianza permanente, continuos interrogatorios... pero no debemos olvidar que tampoco es fácil para las personas que sienten esos celos. De hecho, se ha comprobado que como celosos se padece cuatro veces:

Los celos pueden llegar a causar el deterioro de la relación.

  • Por celosos
  • Por reprocharnos estar celosos
  • Por temer que nuestros celos hieran al otro
  • Por dejarnos someter a una nadería.

Por otra parte, es cierto que los celos son inherentes a toda relación amorosa y la mayoría de las personas los consideran una consecuencia inevitable del amor verdadero. Pero el problema surge cuando esos celos dejan de ser racionales y se convierten en excesivos.

Celos positivos y celos negativos

Los celos aparecen cuando en una relación se siente que el amor de la persona amada le ha sido arrebatado o está en peligro de serlo por una tercera persona. Los celos son una de las emociones naturales en nuestra sociedad, pero estos pueden poseer tanto rasgos negativos como positivos.

Sentir celos de forma moderada tiende a ser entendido como una muestra de afecto por parte de la persona amada. Sin embargo, si en una pareja los celos son permanentes, estos tienden a desgastar y perturbar la relación afectiva, porque surge el reproche, el reclamo y la exigencia de incondicionalidad hacia el ser querido.

¿Por qué sentimos celos? Una explicación evolutiva

En experiencias realizadas con animales, se determinó que el apego que manifestaban por sus madres no estaba basado en la necesidad de alimentación como se pensaba, sino en la de seguridad.

Posteriormente, se estudió esto en los seres humanos y se observó que el hombre tiene la tendencia de apegarse sentimentalmente a una figura determinada durante toda la vida. La madre, figura de apego inicial, puede ser sustituida posteriormente por otra persona, por ejemplo, la pareja.

Según esta teoría, los celos serían la emoción que manifiesta la ansiedad ante la posible pérdida de nuestra figura de apego, la que nos brindaría seguridad psicológica. Los celos serían una reacción natural ante la posible pérdida de nuestra pareja. Lo que determinará que los celos sean patológicos o normales es su intensidad y el hecho de que se deban a una causa justificada o infundada.

¿Son una enfermedad?

La celotipia es un síntoma más que una enfermedad. El llamado delirio de celos es una forma patológica que aparece sin una aparente motivación externa y que persiste a pesar de que las pruebas y los hechos demuestren de forma clara e incuestionable la inconsistencia de tal afirmación.

Los celos delirantes se convierten en estos casos en el síntoma dominante de toda la vida afectiva del sujeto y éste busca continuamente pruebas y signos de la traición y el engaño del compañero.

Pero ¿cuáles son estos síntomas?

Algunas personas experimentan cortos cambios de humor, otras registran una complicada reacción psicosomática como ansiedad, rabia y palpitaciones; en estos casos extremos, los celos pueden convertirse en el síntoma preponderante de la vida afectiva del individuo, hasta adquirir las características patológicas de delirio o paranoia.

Algunas señales de alarma

  • Necesita controlar todos los movimientos de su pareja
  • Opina que la pareja es ingenua y le pueden engañar
  • No le gusta que salga sola con sus amigos
  • No le gusta que lleve cierto tipo de ropa provocativa
  • Solo le quiere para si mismo
  • Arma una escena de celos sin motivos
  • Cree saber más de su pareja que ella misma.

Una persona patológicamente celosa cree que es dueña de los sentimientos de su pareja, rompiendo el equilibrio que supone la unión de dos personas iguales. Ahí comienzan los celos que paulatinamente van socavando la personalidad y bienestar de ambos.

¿Qué reflejan los celos?

Los celos son falta de confianza en uno mismo y en la pareja. Son una actitud obsesiva que encadena situaciones innecesarias que se pueden evitar. Lo que ocurre es que en muchos casos actuamos impulsivamente de forma inadecuada con nuestra pareja y después de los errores, nos damos cuenta y nos arrepentimos. Pero pasa el tiempo y cometemos el mismo error.

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¿Existe un perfil de persona celosa?

Es una creencia bastante extendida de que las mujeres son más celosas que los hombres, pero los estudios desmitifican esta afirmación y señalan que esta actitud nada tiene que ver con la distinción de sexos.

Si bien existen relaciones en la que uno de los dos es más celoso, es posible que la respuesta no esté en la personalidad del sujeto, sino en la naturaleza de la relación. Es decir, si una persona nunca ha sentido celos, no está libre de experimentarlos.

El perfil psicológico de una persona que siente celos se relaciona con la baja autoestima y la inseguridad. Estas personas, además de tener reacciones emocionales negativas, tienen necesidades de estimación y demanda continua de aprobación. La persona celosa reclama un sacrificio, desea ser amado incondicionalmente.

¿Cómo debe actuar una persona cuándo siente celos?

Las personas celosas deben identificar si existen realmente razones para sentir celos. En caso de que existan motivos para expresarse de tal forma, estos se deben expresar inmediatamente a la otra persona, con la finalidad de evitar malos entendidos y un deterioro en la relación.

¿Cómo debe actuar la pareja de una persona celosa?

  • Intentar que se sienta segura de su relación, mostrando lo bien que están juntos, pero sin dar explicaciones constantemente.
  • Aclarar desde el principio cualquier situación que le pueda llevar a crear una sospecha más.
  • No intentar que reconozca que todo lo que le ocurre es por celos.
  • Explicarle cómo un se siente cada vez que es espiado o interrogado.
  • Preguntarle por qué no puede confiar en ti si es que realmente te quiere.

¿Se pueden curar?

Más que de curación quizás debamos hablar de control, puesto que hemos asumido que los celos no son una enfermedad en sí mismos.

Los celos se caracterizan sobre todo porque la persona que los siente no los puede controlar. Por lo tanto, debemos centrarnos en la forma de controlarlos.

Ya hemos comentado la importancia que tiene hablar con la pareja sobre eso que nos atormenta y, de esa forma, permitirle que nos explique que nuestros miedos son infundados. En caso de que esto no sea suficiente, es aconsejable acudir a un especialista en busca de ayuda para superarlo.

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