Arteriopatía de miembros inferiores

El depósito de colesterol y de calcio en la pared de la arteria la vuelven rígida y con menos calibre para que pase la sangre.

¿Qué es una arteriopatía de miembros inferiores?

Los trastornos vasculares pueden afectar a cualquier arteria del cuerpo. Con mucha frecuencia aparecen en las arterias de miembros inferiores y son consecuencia de arterioesclerosis en piernas y pies.

Del corazón nacen la arteria pulmonar, que se dirige al pulmón y la aorta, que es la arteria principal del organismo, que se va ramificando progresivamente para llevar la sangre rica en oxígeno y nutrientes al cuerpo. En su extremo se bifurca en ramas llamadas ilíacas que se dirigen a la pelvis, órganos sexuales y a las extremidades inferiores, formando la arteria femoral en el muslo, poplítea en la rodilla y varias ramas para la pierna y pie.

El depósito de colesterol y de calcio en la pared de la arteria la vuelven rígida y con menos calibre (diámetro interior) para que pase la sangre.

Con el tiempo se estrecha tanto que el flujo de sangre que puede pasar no basta para irrigar los músculos, que protestan con fatiga y dolor. En casos muy avanzados duele incluso en reposo y puede desarrollarse gangrena.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Aunque puede afectar a cualquier persona, su frecuencia aumenta fundamentalmente con la edad, apareciendo más precozmente en los varones.

Los factores de riesgo de la arterioesclerosis son:

¿Qué síntomas produce la arterioesclerosis en las extremidades inferiores?

Al principio el paciente se queja de calambres, entumecimiento y dolor, habitualmente en las pantorrillas. Es típico que lo note al andar una distancia fija o "perímetro de marcha"; y desaparece al pararse: claudicación intermitente vascular. Estos síntomas se deben a la protesta del músculo cuando no le llega suficiente oxígeno debido a la estrechez de la arteria.

Cuando la enfermedad avanza, la piel y la grasa se afectan también, apareciendo úlceras en los talones, tobillo por la parte de afuera y dedos, además de notar el dolor incluso en reposo. El estado final es la gangrena, que requiere amputación.

Cuando la estrechez es importante, un coágulo de sangre puede cerrar del todo el vaso, instaurándose una isquemia aguda: no pasará sangre por esa arteria y los tejidos no se irrigarán, lo que se manifiesta en un dolor muy intenso y brusco, aunque hay insensibilidad al tocar la pierna, palidez, frialdad y ausencia de pulso. Supone una urgencia quirúrgica: se debe abrir y eliminar ese obstáculo inmediatamente.

¿Qué exploraciones específicas hace el médico?

  • Examina el estado de la piel (color, temperatura, úlceras) para determinar el resultado de la circulación en la zona.
  • Realiza un test de esfuerzo muscular: mantener elevadas las piernas, andar un determinado recorrido, etc.
  • La palpación de la ingle, hueco poplíteo de la rodilla, cara interna del tobillo y dorso del pie le indican al médico una disminución del pulso; y la colocación en estas zonas del estetoscopio puede evidenciar un "soplo" o ruido por la turbulencia del flujo de sangre al atravesar la zona estrecha.

¿Cómo se diagnostica una lesión vascular?

  • Por la exploración que realiza el médico unido a la presencia de los factores de riesgo y a la confirmación con ecografía Doppler.
  • La aparición de los síntomas es característica de esta enfermedad.

¿Qué pruebas se pueden solicitar?

La ecografía permite ver el estrechamiento de la arteria. Si se le añade el sistema Doppler se puede además medir la cantidad de flujo de sangre que circula por ésta. No es útil para las arterias coronarias.

En casos evolucionados se puede inyectar una sustancia de contraste a través de un catéter arterial y ver el calibre de los vasos en la región, bien con una radiografía (arteriografía), por escáner (angioescanner) o resonancia magnética (angio-resonancia).

Conviene realizar controles de electrocardiograma para valorar indirectamente el estado de las arterias coronarias.

Conviene realizar radiografías de cuello, extremidades superiores, pecho y abdomen, para detectar calcificaciones en sus arterias.

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¿Qué otras enfermedades podrían simularla?

  • En los deportistas la gran masa muscular puede desarrollar un síndrome compartimental al esfuerzo: la sobrecarga física continuada puede aumentar la presión dentro de la envuelta de la fascia y provocar dolor. Requerirá abrir la fascia con cirugía.
  • Cuando el canal por el que discurren las raíces nerviosas lumbares se estrecha, se puede producir un cuadro de dolor que aparece a un determinado perímetro de marcha, pero se acompaña de otros trastornos neurológicos y de dolor de espalda.
  • La arteriopatía de Buerguer: en algunos fumadores jóvenes, el tabaco produce un estrechamiento arterial grave que puede llevar a la amputación de los miembros. Es obligatorio suprimir el tabaco para detener la evolución.
  • En pacientes con varices puede aparecer dolor de piernas al tumbarse, pero mejoran de pie y al andar.

¿Qué puede hacer el paciente?

Los factores de riesgo se suman en su capacidad de producir arterioesclerosis. Por tanto es fundamental controlarlos:

  • Tabaco: es fundamental dejarlo porque las lesiones existentes ralentizan mucho su evolución, y el riesgo disminuye mucho.
  • Familiares que hayan tenido angina de pecho, infarto de miocardio, derrames o embolias cerebrales: controles periódicos del estado del corazón.
  • Diabetes: mantenerla controlada cumpliendo a rajatabla con la medicación. Que no suba ni baje demasiado el azúcar en sangre y cuidado con los medicamentos que contengan lactosa.
  • Obesidad o al menos alimentación excesivamente rica en grasas: intentar corregir la dieta y bajar de peso. Es conveniente el control con un médico endocrino o nutricionista, pero en las recomendaciones generales se aconseja la verdura, la fruta y el pescado blanco.
  • Vida sedentaria: realizar una gimnasia de mantenimiento bajo control médico riguroso.
  • Hipertensión arterial: cumplir a rajatabla la dieta y la toma de medicación.
  • Colesterol alto en sangre: además de la dieta y según los casos, puede requerir una medicación específica para bajar los niveles de colesterol.

¿Cómo se trata?

El factor fundamental es una buena prevención, que depende en gran medida de la colaboración por parte del paciente. Puede ser necesario tomar medicación para evitar la formación de trombos en las regiones dañadas por los depósitos de calcio y colesterol:

Antiagregantes plaquetarios: no dejan que las células de la sangre llamadas plaquetas se aglutinen para comenzar la formación del trombo: salicilatos a dosis bajas (por ejemplo Adiro), dipiridamol, sulfinpirazona, ticlopidina.

Anticoagulantes: actúan contra las moléculas de la sangre que actúan en la formación del trombo: heparinas y derivados de la 4-hidroxicumarina, como por ejemplo el acenocumarol (más conocido por Sintrom).

Vasodilatadores: pueden ser útiles ya que aumentan el calibre de la arteria pero no actúan contra el depósito de calcio y colesterol.

En casos graves se emplean las técnicas de revascularización, previo estudio con técnicas de imagen con contraste:

Angioplastia: se introduce un catéter (tubo plástico) por la arteria hasta la zona estrechada. Se infla allí el balón que tiene en su extremo el catéter, lo que dilata el calibre de la arteria. Luego se retira todo.

Angioplastia con STENT: una vez dilatado, se deja un tubo hueco en la arteria para evitar que se vuelva a estrechar. Sólo se puede hacer en arterias grandes, como las ilíacas.

Cirugía: se abre la zona estrechada y se realiza un puente (by-pass), en que se sustituye ese tramo por un segmento de vena o una prótesis que une los dos extremos sanos.

Una vez revascularizada, se debe insistir en las medidas de prevención y normalmente se requiere medicación antiagregante o anticoagulante.

Conclusiones

  • La arterioesclerosis no sólo afecta a las extremidades sino también al corazón por las arterias coronarias, y al cerebro por las carótidas.
  • Por esta razón es muy importante la prevención y las exploraciones periódicas sobre todo del estado del corazón, para evitar infartos de miocardio.
  • Se considera que el tabaco y la diabetes son los factores de riesgo más importantes.
  • Actualmente se ensayan terapias génicas para intentar estimular el crecimientos de nuevos vasos. Este procedimiento sería muy útil en los casos de obstrucción grave de las arterias.
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