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Anemia por déficit de vitamina B12

¿Qué es la anemia?

La sangre, como paso previo a la explicación sobre la anemia, es un tejido más del cuerpo humano, compuesto de células como los demás pero que se encuentra en estado líquido precisamente por la importantísima función que tiene de servir de vía de comunicación y de transporte de todas las sustancias necesarias para mantener abastecidos y en correcto funcionamiento todos nuestros órganos.

Carne, pescado y queso

Se encuentra la vitamina B-12 en los alimentos de origen animal: carne, pescados, huevos y leche.

©NetDoctor/Geir

Las células que componen nuestra sangre son básicamente:

Glóbulos rojos, hematíes o eritrocitos

Son como bolsitas llenas de una proteína llamada hemoglobina que tiene la peculiaridad de unirse con facilidad a ciertos gases como el oxígeno y el CO2 (anhídrido carbónico). Los eritrocitos están continuamente viajando, gracias al impulso circulatorio del corazón, desde los pulmones en donde se recoge el oxígeno hacia los tejidos en donde las células requieren ese oxígeno para el metabolismo productor de energía y necesitan también deshacerse de su principal residuo metabólico que es el anhídrido carbónico (CO2). El ciclo de oxigenación de un glóbulo rojo comienza pues en el pulmón. Allí al paso por los capilares pulmonares recibe el oxígeno. Tras ello viaja hacia los diferentes tejidos. Al llegar a los capilares de esos tejidos el hematíe libera el oxígeno sobre las células con las que se cruza quedándose al mismo tiempo con el CO2 que éstas desprenden. Al volver el glóbulo rojo a los pulmones se deshace de ese CO2 que será eliminado en la espiración quedando así de nuevo disponible para volver a vincular oxígeno e iniciar así un nuevo ciclo de oxigenación.

Glóbulos blancos o leucocitos

A este grupo pertenecen todas las células encargadas de defendernos de los agentes extraños que pueden lesionar nuestros tejidos como son los virus y las bacterias, entre otros, cuando encuentran ocasión de infectarnos. En este grupo están, por ejemplo, los granulocitos (clasificables en neutrófilos, basófilos y eosinófilos), los monocitos y los linfocitos básicamente.

Plaquetas

Son como losetas o ladrillos encargadas de taponar las roturas que pueda haber en los vasos sanguíneos y por las cuales se escaparía la sangre. Son imprescindibles para que se lleve a cabo el proceso completo de la coagulación y evitar con ello que nos desangremos cuando sufrimos heridas.

Todas estas células nacen en el complejo órgano productor de células sanguíneas que es la médula ósea, que se encuentra dentro de los huesos del tronco en un adulto sano. Estas células son de vida limitada, por lo que existe una continua renovación de las mismas por el organismo y es preciso que se produzcan diariamente cientos de miles para que no surjan la anemia, la leucopenia (déficit de glóbulos blancos), o la trombocitopenia (déficit de plaquetas).

¿Qué es la anemia por déficit de vitamina B12?

Se produce anemia cuando los glóbulos rojos de nuestro organismo son escasos o se fabrican mal, y resultan por tanto defectuosos para realizar su función de transporte del oxígeno a todos los tejidos. La anemia puede surgir debido a numerosas causas, pero una gran parte de todas las anemias se produce por la falta de algún elemento esencial para la formación de los hematíes, como son el hierro, o ciertas vitaminas como la vitamina B12 y el ácido fólico.

Las vitaminas en general son elementos indispensables para que se lleven a cabo en el organismo multitud de procesos metabólicos básicos que dan como resultado la obtención de energía o la síntesis de proteínas y/o ácidos nucleicos (ADN y ARN de las células).

La vitamina B12 tiene un papel esencial precisamente en la síntesis de ADN (material del núcleo celular que contiene los genes). Cuando existe una carencia seria de esta vitamina se deteriora la capacidad de síntesis de ADN de las células de nuestro organismo, capacidad que en principio es esencial para que exista multiplicación celular. Así pues la carencia de vitamina B12 conlleva una ralentización de la producción de las células tanto más acusada cuanto más proliferación celular exista en el tejido del que se trate. Tejidos con gran proliferación son la médula ósea en donde se están formando continuamente los glóbulos rojos, los leucocitos y las plaquetas, y otros como la piel y las mucosas.

El déficit de vitamina B12 acarrea por tanto anemia (escasez de glóbulos rojos), leucopenia (escasez de glóbulos blancos) y trombocitopenia (déficit de plaquetas). También pueden darse lesiones en la lengua y en las mucosas de la boca. La vitamina B12 es también indispensable para el mantenimiento de las vainas de recubrimiento de los nervios, que están básicamente formadas por células cargadas de una sustancia llamada Mielina. Por ello, cuando se da una deficiencia grave de B12, puede sobrevenir una enfermedad seria en los nervios y producirse como consecuencia la degeneración de la médula espinal, e incluso la demencia.

Resumiendo, la carencia acusada y prolongada de vitamina B12 determina una peor producción en general de las células de la sangre y un daño progresivo del sistema nervioso.

¿Cuáles son las causas principales del déficit de vitamina B12?

La B12 es una vitamina que se halla presente en carnes y vísceras principalmente, pero también la contienen, aunque en menor cantidad, el pescado, los huevos y la leche. Cuando se ingiere alguno de estos alimentos se pone en marcha un mecanismo de transporte y absorción un tanto complejo de esta vitamina que requiere de la mediación de varias proteínas producidas y secretadas por células del estómago y del páncreas. Finalmente es el íleon, la última porción del intestino delgado, el lugar en donde se acaba absorbiendo. Las células del Ileon la liberan posteriormente a la sangre unida a una proteína transportadora denominada transcobalamina 2, que se encarga de distribuirla por todo el organismo allí donde se necesite.

Si tenemos en cuenta este sencillo esquema, podremos comprender mejor qué es lo que puede fallar en cada caso para que al final la vitamina B12 no acabe llegando a aquellos tejidos en los que es necesaria.

Una causa posible del déficit de B12 consiste en el defecto de absorción de la vitamina por parte del intestino delgado terminal (Ileon). Esto puede ocurrir por la existencia de bacterias abundantes o de parásitos en el intestino que consumen y roban así la vitamina disponible de los alimentos que va llegando de la digestión; también puede suceder por pérdida del tramo de intestino encargado de la absorción como sucede en aquellas personas a las que se les ha extirpado el Ileon, o en la enfermedad inflamatoria intestinal crónica (colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn).

Otra posible causa está en el defecto en la producción de las proteínas pancreáticas o del estomago necesarias para transportar la vitamina B12 en su camino hacia el Ileon como sucede en la insuficiencia pancreática exocrina (cuando el páncreas no fabrica ni secreta adecuadamente su jugo digestivo), o en pacientes sin estómago (por haber sido operados). También hay defecto de la absorción de B12 en los pacientes con un síndrome de hipersecreción ácida (por destruir el ácido en exceso a aquellas proteínas encargadas de unirse a la vitamina).

Sin embargo la causa de la anemia por déficit de B12 más frecuente de todas es la que da lugar a la anemia perniciosa. En esta enfermedad, que se da más típicamente en personas ancianas, el problema reside en un error del sistema inmunológico por el cual se acaban destruyendo las células del estómago responsables de la secreción de Factor Intrínseco, la proteína más importante para la adecuada absorción final de la vitamina B12 en el Ileon. En esta enfermedad también se va perdiendo la capacidad del estómago para producir su jugo ácido y la mucosa gástrica se va atrofiando. Conviene saber que en esta mucosa gástrica atrófica aumenta considerablemente el riesgo de que degenere con el tiempo hacia un cáncer de estómago.

La absorción insuficiente de vitamina B12 puede darse también en la dieta vegetariana estricta (sin leche ni huevos) por estar esta vitamina prácticamente ausente de las verduras, pero esta situación en la práctica es muy poco frecuente.

Los bebés pueden también sufrir diversas enfermedades congénitas que acarreen una anemia por déficit de B12, pero por lo general estos cuadros suelen ser diagnosticados por el pediatra antes de cumplir los dos años de edad.

¿Cuáles son los síntomas de la anemia por déficit de vitamina B12?

Los síntomas de este tipo de anemia pueden aparecer cuando ésta se halle bastante avanzada, merced a la capacidad del organismo de ir compensando suavemente sus efectos a lo largo de un periodo de tiempo que puede ser muy prolongado.

  • Es común la palidez de la persona junto a una gran tendencia a la somnolencia, uniéndose a ello una sensación continua de cansancio y una menor tolerancia al esfuerzo físico.
  • Si la anemia se agrava pueden surgir palpitaciones (sensación desagradable del latido cardiaco), mareos, claudicación intermitente (dolor en las piernas al andar por insuficiente riego sanguíneo), insuficiencia respiratoria e incluso angina de corazón (dolor por sufrimiento del corazón parecido al del infarto).
  • También pueden surgir en esta enfermedad hematomas u otros fenómenos de sangrado en mucosas, debido a la trombocitopenia (insuficiente dotación de plaquetas en la sangre).
  • La deficiencia de B12 conlleva asimismo, en los peores casos, el desarrollo de una enfermedad neurológica sobre la médula espinal que puede dar como síntomas sensación de hormigueos en manos y pies junto a una pérdida de la sensibilidad vibratoria, dificultad seria para coordinar los movimientos al andar y debilidad muscular generalizada.

Si la enfermedad no se diagnostica a tiempo pueden acabar apareciendo problemas neurológicos más serios, que en principio se muestran como cambios en la conducta del individuo y trastornos de memoria, pero que más adelante se materializarán en forma de una demencia completa.

¿Cómo diagnostica el médico la anemia por déficit de vitamina B12?

  • La mejor herramienta para diagnosticar una anemia, independientemente de que el médico sea capaz de identificar los signos clásicos de la misma, es un análisis de sangre elemental con un hemograma (análisis de la cantidad de hemoglobina y de recuento y clasificación de todas las células sanguíneas). Se diagnostica anemia cuando la hemoglobina se encuentra por debajo de 12 g/dl en la mujer y de 13g/dl en el hombre. En el déficit de B12 es también común observar un volumen corpuscular medio de los glóbulos rojos (que estima el tamaño de los hematíes) aumentado en dicho análisis, así como el descenso de los glóbulos blancos (leucocitos) y el de las plaquetas (trombocitopenia).
  • Será necesario también que el médico solicite el estudio de la sangre al microscopio. Al hacer esto, encontraremos menos glóbulos rojos y algunos de ellos macrocitos (glóbulos rojos voluminosos) así como disminución de los leucocitos, disminución de las plaquetas y envejecimiento (polisegmentación del núcleo) de un tipo de leucocitos (neutrófilos).
  • Será preciso comprobar también los niveles de vitamina B12 en la sangre, que por lo general, estarán bastante por debajo de su nivel normal.
  • Puede darse también un incremento de ciertas sustancias de la sangre como la LDH y la bilirrubina.
  • Por último, suele ser preciso realizar un estudio al microscopio de la médula ósea del paciente mediante la extracción de una muestra de sangre del interior de un hueso del tórax como por ejemplo el esternón o de la cadera, para confirmar de modo definitivo el diagnóstico de anemia por déficit de vitamina B12.

Con respecto al diagnóstico concreto de la causa existen otras pruebas ya algo más complejas, con las que el médico puede investigar el origen del problema y confirmar o descartar así que se trate o no, de una anemia perniciosa.

¿Qué tratamiento tiene la anemia por déficit de vitamina B12?

Es importante encontrar la causa de la deficiencia. Por ejemplo, en el caso de que ésta se produzca por la presencia de un exceso de bacterias o por parásitos intestinales, será necesario el empleo de antibióticos o incluso la cirugía para corregir la anomalía anatómica que pueda favorecer ese sobrecrecimiento anómalo en el interior del intestino. De cualquier modo, en todos los casos cuando sea claro el diagnóstico de anemia se debe instaurar un tratamiento a base de inyecciones intramusculares periódicas con vitamina B12. Si existen ya problemas neurológicos al iniciar el tratamiento, lo más probable es que también reviertan junto a la curación de la anemia, pero en algunos casos, sobre todo cuando ya existe demencia establecida, puede ser tarde y no conseguirse evitar que perduren para siempre tales secuelas. Este tratamiento debe mantenerse después durante toda la vida en casi todos los enfermos.

¿Qué podemos hacer el médico y nosotros en materia de prevención?

  • El déficit de vitamina B12 en el caso de los vegetarianos estrictos se puede prevenir incluyendo productos lácteos y/o huevos en la alimentación.
  • En aquellos pacientes que hayan sufrido una gastrectomía extensa (extirpación de gran parte o todo el estómago) así como aquéllos en los que se les haya quitado una porción considerable de intestino delgado, deberán recibir inyecciones de vitamina B12 de por vida periódicamente, para prevenir la aparición de la anemia, que suele acontecer al cabo de los 3 ó 4 años desde la intervención. El motivo de que tarde tanto en delatarse el déficit se justifica por el hecho de que la vitamina B12 se acumula en el hígado en bastante cantidad y las reservas de la misma pueden perdurar sin agotarse durante todo ese tiempo.
  • En el caso de la anemia perniciosa no es posible prevenir su aparición pero una vez diagnosticada la enfermedad, es muy importante que se hagan revisiones periódicas del estómago con el objeto de evitar el desarrollo de un tumor gástrico maligno, algo para lo que existe una tendencia incrementada en este tipo de pacientes.
  • Por último no debemos olvidar que se debe consultar con el médico de cabecera la aparición de un cansancio importante sin causa justificada o una palidez excesiva, así como los cambios inexplicados de conducta y trastornos serios de memoria, sobre todo si se dan en ancianos con dificultad progresiva para coordinarse al caminar.

Dr.  Flemming Andersen  (especialista en Dermatología) , Dr.  Patrick Davey  (especialista en Cardiología) , Dra.  Rachel Green  (especialista en Hematología) .

Última versión: 2014-07-16