Alteraciones del crecimiento

¿En qué consisten las alteraciones del crecimiento?

La alteración del crecimiento puede definirse como una desviación del patrón normal del crecimiento de los niños sanos. Es muy importante recordar que, dado que no existen dos niños exactamente iguales, el concepto de lo que representa un crecimiento "normal" ha de ser necesariamente entendido con suficiente amplitud de criterio.

Es una desviación del patrón normal del crecimiento de los niños sanos.

Antes del nacimiento, el crecimiento del embrión y el feto es controlado por los ginecólogos y comadronas. Tras el nacimiento, los niños deben ganar entre 150 y 200 gramos por semana desde la segunda semana hasta la edad de tres meses. El peso al nacimiento debe haberse multiplicado por dos a la edad de cinco meses.

Todos los niños difieren en tamaño, por razones genéticas. El examen del crecimiento, por lo tanto, no puede estar basado en una única determinación de la talla. Por esta razón es de capital importancia efectuar un seguimiento del crecimiento y desarrollo del niño durante un determinado periodo de tiempo y empleando sistemas especiales de medida. Dicho con otras palabras, no es el peso y la talla en un momento dado lo que más nos interesa, sino las velocidades de incremento de talla y peso del niño.

¿Cómo se descubren los trastornos del crecimiento?

No importa demasiado que el niño presente un peso y una talla ligeramente por encima o por debajo de lo indicado en las gráficas de valores promedio para su edad y sexo. Lo importante es que su patrón de crecimiento se mantenga normal, es decir, que vaya ganando peso y talla a una velocidad adecuada. El problema puede surgir si un niño de repente se desvía de forma rápida del patrón de crecimiento que había estado siguiendo hasta ese momento. Si observa esto en su hijo, debe consultar al médico.

El peso de los niños sanos puede variar sustancialmente. Muchos niños ganan mucho peso durante los seis primeros meses y menos entre los 10 y 18 meses.

Con frecuencia los hijos de padres bajos crecen a la misma velocidad que los niños con padres altos hasta alrededor del año de edad. A continuación suelen seguir una curva de crecimiento más lenta.

Salud infantil

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    Después de una enfermedad es normal que los niños recuperen el peso perdido rápidamente y que vuelvan a su velocidad de crecimiento previa. Los niños que han presentado un crecimiento retrasado durante la fase de vida intrauterina crecen proporcionalmente más que otros niños después del nacimiento. A continuación comienzan a seguir un patrón de crecimiento normal.

    Con frecuencia es necesario emplear un ajuste en las tablas de crecimiento para los niños que nacen prematuramente. El cálculo se realiza restando de la edad actual del niño el número de semanas en que el niño nació prematuro, esto es, el número de semanas que le faltaron para llegar a un embarazo a término. Esta corrección puede aplicarse hasta que el niño alcanza los dos años de edad.

    La velocidad de crecimiento de un niño y el comienzo de la pubertad dependen en parte de factores hereditarios. Por ejemplo, algunas veces un padre y su hijo son bajos al comienzo de la pubertad, pero alcanzan una talla más alta al finalizar la pubertad. Del mismo modo, una madre y su hija pueden ser altas a la edad de 12 años y presentar la primera menstruación antes que otras niñas de su misma edad.

    ¿Por qué algunos niños presentan alteraciones del crecimiento?

    El crecimiento de un niño se encuentra determinado principalmente por una combinación de factores genéticos y también ambientales, especialmente la dieta y el ejercicio. No obstante, existe un gran número de enfermedades que pueden también afectar al crecimiento, tales como:

    ¿Qué puede hacerse?

    Todos podemos pesar y medir a nuestros hijos. No obstante, el pediatra o el médico de familia debe realizar de forma periódica un examen del crecimiento del niño. En muchas ocasiones la exploración del crecimiento puede realizarse durante los reconocimientos médicos escolares o bien en las visitas regulares al centro de salud.

    ¿Cómo diagnostica el médico una alteración del crecimiento?

    Para diagnosticar una alteración del crecimiento el médico debe pesar y medir al niño y trazar su curva de crecimiento. Debe tenerse en cuenta el peso y la talla de ambos progenitores, así como la edad a la que presentaron el desarrollo puberal (desarrollo de los caracteres sexuales secundarios, que en las niñas comienzan hacia los 11 años y en los niños hacia los 13 años). El médico indagará acerca de diversos aspectos clínicos del niño, tales como dieta, apetito, realización de ejercicio, enfermedades padecidas, hábito intestinal y cualquier tipo de problema social o afectivo. Posteriormente se realizará una exploración física del niño y se valorará su grado de desarrollo puberal y dentario.

    En caso de que se considere necesario, se realizará una radiografía de la mano y muñeca izquierdas. Ello permitirá al médico conocer la llamada "edad ósea" del niño, es decir, el grado de desarrollo de sus huesos. La "edad ósea" podrá encontrarse adelantada o retrasada con respecto a la edad del niño. En el caso de que el médico encuentre alguna anomalía en estas exploraciones probablemente recomiende la consulta a una unidad pediátrica especializada, con objeto de determinar con precisión la causa del trastorno del crecimiento y el tratamiento más adecuado.

    ¿Cuál es el pronóstico y cómo se trata una alteración del crecimiento?

    Lógicamente, tanto el pronóstico como el tratamiento dependen del tipo de anomalía del crecimiento que presente el niño y de la causa que lo haya originado.

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