5 consejos para bajar tripa

El ejercicio diario y los abdominales no te servirán de nada si sigues ingiriendo más calorías de las que quemas y abusas de los alimentos cargados de azúcar y de la comida basura.

Bajar barriga es tan sencillo como combinar unos buenos hábitos de alimentación con ejercicio físico y, por supuesto, estar motivado y dispuesto a adoptar un nuevo estilo de vida saludable.

Aquí proporcionamos 5 consejos prácticos para deshacerte de esa molesta tripa que sobresale de tu cuerpo y pronto podrás lucir una atractiva figura y una salud inmejorable.

1. Despídete de los carbohidratos (al menos por un tiempo)

Las dietas bajas en hidratos de carbono (o cetogénicas) son muy populares y conocidas por su eficacia a la hora de perder peso de forma rápida y saludable (1).

Disminuyen el apetito e impulsan a la persona a ingerir automáticamente un menor número de calorías.

No necesitas anotar las calorías que consumes y puedes comer hasta la saciedad, pues tu cuerpo estará perdiendo peso de igual manera.

Pero ¿qué ocurre con la tripa? Si limitas los carbohidratos, ¿también desaparecerá esa panza que asoma por encima del pantalón?

Sí, la respuesta es sí.

Numerosos estudios han probado que reducir el consumo de carbohidratos es una técnica muy efectiva para eliminar la grasa que se acumula alrededor de los órganos y en el hígado, es decir, justo en nuestro preciado vientre (2).

¿Qué tienes que hacer?

Come mucha carne (excepto la procedente de órganos), pescado, huevos, aceites y grasas saludables (oliva, coco, mantequilla…) y lácteos ricos en grasa: todos estos alimentos tienen una cantidad de hidratos de carbono cercana o igual a 0.

Olvídate de los cereales o alimentos que los contengan (pasta y pan incluidos), de aceites vegetales dudosos y, por supuesto, cualquier producto con azúcar refinado.

2. Empieza el día con un desayuno bien proteico

¿Existe una forma mejor de comenzar tu jornada que con un desayuno delicioso y nutritivo?

Te cargará las pilas, despertará tu organismo y, lo mejor de todo, te ayudará a reducir esa barriga que tanto odias.

Pero ¡ojo!, porque no todos los desayunos son aptos para eliminar la grasa de la tripa.

De acuerdo con un estudio, la cantidad y la calidad de la proteína que se consume es inversamente proporcional a la grasa abdominal (3).

En otras palabras, cuanta más proteína (y de buena calidad) ingieras, menos barriga lucirás.

¿Qué alimentos son ricos en proteína?

La carne, el pescado, los huevos, los productos lácteos o las legumbres son solo algunos ejemplos.

Existen estudios que han revelado que los huevos en el desayuno reducen el perímetro abdominal en un 34 % (4).

3. Huye del estrés

Una persona estresada presenta unos niveles de la hormona cortisol más elevados, lo que se ha relacionado con un aumento de la grasa corporal y abdominal (5).

No importa cuánto ejercicio hagas o si tu dieta es muy saludable, si tu día a día está cargado de estrés, tendrás muchas dificultades para reducir barriga.

¿Todavía no sabes qué hacer?

Huye del estrés lo más que puedas.

Busca distracciones, escucha música relajante, apúntate a yoga o saca a tu perro a pasear.

Todo son excusas buenas cuando se trata de hacer frente a un momento de tensión y agobio y, principalmente, cuando sabes que así contribuyes a hacer desaparecer tu barriga.

4. Camina, corre, baila… ¡muévete!

El ejercicio aeróbico, que incluye las actividades físicas más comunes como caminar, correr, andar en bicicleta, etc., es una excelente forma de eliminar la grasa que se acumula en nuestro vientre (6).

Numerosos estudios científicos han confirmado que practicar ejercicio no solo reduce la grasa abdominal, sino que también ayuda a no recuperar la grasa ya perdida (7).

Es decir:

El simple hecho de ir al trabajo en bicicleta, usar las escaleras en lugar del ascensor o nadar media hora todos los días te ayudará a perder barriga y a no recupararla.

Además, la práctica de ejercicio te brinda otros muchos beneficios para la salud: mejora tu calidad de vida en cuanto a prevención de enfermedades y te aporta bienestar psicológico y social (8).

5. Evita a toda costa el azúcar (refinado)

El consumo excesivo de azúcar está asociado a un mayor riesgo de obesidad (grasa), diabetes y cáncer, así como a un deterioro de la salud dental, entre otras muchas cosas.

El azúcar contiene fructosa, una sustancia que resulta muy nociva para nuestra salud cuando se toma en cantidades muy elevadas (9).

¿Qué es lo que ocurre?

El hígado es la única parte de nuestro organismo que puede metabolizar la fructosa y únicamente en cantidades limitadas.

Esto significa que cuando abusamos de la fructosa, el hígado se satura, no puede metabolizar más fructosa y acaba por convertirla en grasa que se acumula en nuestro cuerpo (10).

Y, de acuerdo con diversos estudios, consumir azúcar en exceso favorece en gran medida la acumulación de grasa en la cavidad abdominal, o sea en la tripa (11).

Por eso:

Lee con atención las etiquetas de los productos que compras en el supermercado; existen muchas denominaciones para el azúcar: azúcar, sacarosa, jarabe de maíz de alta fructosa, fructosa, dextrosa, glucosa, jarabe, azúcar de caña, jugo de caña deshidratado y un largo etcétera.

Evita el consumo de:

  • Bebidas gaseosas
  • Zumos de fruta envasados
  • Caramelos y golosinas
  • Bollería industrial y productos horneados
  • Frutas en almíbar
  • Alimentos “light” o bajos en grasa
  • Frutas deshidratadas

Elige edulcorantes naturales, como la stevia, para endulzar el té o café.

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3 consejos adicionales para acelerar la reducción de la tripa

1. Toma vitamina C

Las últimas investigaciones llevadas a cabo acerca de los beneficios de la vitamina C en la salud han descubierto que esta influye de manera positiva en los niveles de estrés (12).

Al parecer, el consumo de vitamina C regula los picos de cortisol que se producen cuando estás estresado y, como he mencionado antes, reducir el estrés también es reducir tripa.

Por ello, come naranjas, col rizada, tomates, kiwi, pimientos rojos… Hay muchos alimentos que son buenísimas fuentes de vitamina C.

2. Consume aceite de oliva

De acuerdo con diversos estudios, tomar dos cucharadas de aceite de oliva puede reducir considerablemente el perímetro abdominal, medida que indica la concentración de grasa en el abdomen (13).

Ya sabes, ¡perderás barriga!

3. Duerme bien

Dormir poco y mal provoca cansancio, disminución de la actividad física y aumento del hambre y los antojos.

Un alto nivel de estrés y la privación del sueño pueden alterar las hormonas ghrelina, leptina y cortisol, lo que se traduce en un incremento del riesgo de padecer obesidad y grasa abdominal (14).

Respeta tus horas de sueño e intenta dormir al menos 7 u 8 horas diarias, tu salud lo agradecerá y estarás contribuyendo a deshacerte de la molesta barriga.


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