4 mitos sobre el azúcar, desmontados

Es fácil lidiar con el azúcar, una vez que se sabe cómo.

Mito 1: Los zumos no tienen azúcar añadido, puesto que están hechos de fruta

Los zumos industriales, especialmente los elaborados a partir de concentrados, se consideran bebidas azucaradas. Este tipo, los concentrados en particular, la contendrán con toda seguridad, y estará simplemente aportándola a su cuerpo. Intente tomar fruta natural en lugar de zumos envasados, o busque sumos del tipo “recién exprimido”. Sírvase medio vaso, al que puede añadir agua o agua con gas.

Mito 2: Si en los ingredientes no se menciona “azúcar”, probablemente tendrá poca, o no tendrá

¡No es el caso! Cuando lea los ingredientes, busque cosas como “endulzantes”, coco azucarado, palabras que acaben en “-osa” (como dextrosa o sacarosa), ágave, miel, malta, melaza, concentrado de zumo... Todos ellos esconden bombas de azúcar.

El veneno más dulce

Mito 3: Si no sabe dulce es que no está azucarado

Es menos preocupante el azúcar que sabemos que tomamos y lo es, en cambio, el que se cuela en nuestra dieta diaria, el que contienen bebidas, salsas, cereales, aderezos y acompañamientos para pastas o ensaladas, por citar unos pocos. Por eso es importante leer las etiquetas, y hacerlo cuidadosamente. Es muy frecuente que salsas, “dips” y alimentos procesados incluyan azúcar.

Mito 4: Si está limitando el azúcar no puede tomar postre

De los mitos más comunes. Lo bueno del postre es que es absolutamente transparente en lo que contiene. Cuando comemos una onza de chocolate estamos tomando esa decisión, tomar algo hasta cierto punto “prohibido”. No, en realidad, es el azúcar escondido, el de los mitos anteriores, el que hay que evitar. Haciéndolo, ¡no hay problema en tomarse un pastel o un bombón!


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