El maltrato a la mujer es uno de los actos violentos más
frecuentes en nuestra sociedad, aunque muchos de los casos no se conocen nunca.
Según Gelles (2000), en los Estados Unidos cada quince segundos una mujer sufre
malos tratos por parte de su compañero o esposo. Según la Asociación Médica
Norteamericana (datos del año 2000), la violencia doméstica supone la primera
causa de lesiones en mujeres entre 15 y 44 años. En dicho país, cada año mueren
1500 mujeres debido a la violencia doméstica.
Uno de los síntomas que puede presentar una mujer que sufre
malos tratos es la depresión.
En España, los casos de maltrato son también muy frecuentes y
cada vez se denuncia un mayor porcentaje de los mismos. En diciembre de 2006,
el Instituto de la Mujer publicó una macroencuesta que reveló que un 9,6 por
ciento de las mujeres españolas (1,8 millones de personas) padecen maltrato
técnico -comportamientos indicativos de cierto grado de violencia- y que
677.300 declaran haber sido víctimas de malos tratos. Según el estudio esta
cifra se ha reducido en 200.000 casos con respecto a los datos del año
2002.
El maltrato a las mujeres es un fenómeno social muy
generalizado, antiguo, sin fronteras, no exclusivo de un grupo o clase social y
que afecta a un gran número de mujeres de todas las edades.
¿En que consiste el maltrato a la mujer?
El maltrato a una mujer puede ser físico (agresiones físicas en
distintos grados, desde un empujón a una paliza), psicológico (insultos,
amenazas, menosprecios etc.), sexual, económico y, en general, un trato
deficiente o vejatorio.
El investigador Cavey (2000), describió una forma frecuente de
maltrato a la mujer. Para Cavey, en estos casos, la conducta abusiva se
convierte en un círculo vicioso que nunca acaba, si no hay alguna intervención.
Según el citado experto, el maltrato pasa por tres fases:
Primera fase
En la primera fase la tensión va creciendo progresivamente. Al
comienzo de la primera fase del ciclo, en que la tensión va creciendo, la
actitud del maltratador empieza a ser desagradable y comienzan los ataques
verbales y pequeñas agresiones, bofetadas etc. La mujer (la víctima), tiene
miedo, se encuentra tensa y desprotegida, en actitud sumisa con su agresor, y
siente la “necesidad” de aceptar la culpa.
Segunda fase
Es en la segunda fase donde se producen serias agresiones. En
este momento la tensión se vuelve insoportable, y la víctima tratará de tapar
sus lesiones o buscar ayuda.
Tercera fase
En la tercera fase de reconciliación o “luna de miel” la
pareja actúa como si se acabaran de comprometer, muestran una actitud de
enamoramiento: se envían regalos, flores etc. En esta fase de la relación, la
víctima confía en su agresor, que promete cambios esperanzadores y, una vez
más, se hace vulnerable a la violencia doméstica. Después de esta tercera fase,
el ciclo de violencia vuelve a comenzar.
Tipos de malos tratos
El Instituto Aragonés de la Mujer define los tipos de malos
tratos que sufren las mujeres:
Físicos
Cualquier acción, no accidental, que provoque o pueda provocar
daños físicos o enfermedad en el cuerpo de la mujer, tales como hematomas,
heridas, fracturas, quemaduras, bofetadas...
Psíquicos
Cualquier acto o conducta intencionada que produzca
desvalorización, sufrimiento o agresión psicológica a la mujer. Se incluyen
amenazas, humillaciones, exigencia de obediencia, tratar de convencer a la
víctima de que ella es culpable de cualquier problema, insultos, aislamiento,
el control de las salidas de casa, descalificar o ridiculizar su propia
opinión, humillaciones en público, así como limitar y retener el
dinero.
Sexuales
Siempre que se imponga a la mujer una relación sexual contra
su voluntad:
Abuso o agresión sexual: comprende aquellas
conductas donde se utiliza también la fuerza o la intimidación.
Violación: comprende toda penetración
usando la fuerza o intimidación.
Abusos sexuales a menores: hacen referencia
a las actitudes y comportamientos que una persona adulta realiza para su propia
satisfacción sexual, con una niña o adolescente, empleando chantajes, engaños,
amenazas, etc., y en algunos casos, la violencia física.
Acoso sexual: comprende todo comportamiento
sexual considerado ofensivo y no deseado por la persona acosada, desarrollado
en el ámbito laboral, docente o similar, utilizando una situación de
superioridad o compañerismo y que repercute creando un entorno hostil,
intimidatorio o humillante.
¿Qué mujeres tienen más riesgo de sufrir malos tratos?
Menores de 45 años
De estado civil solteras o divorciadas
Que conviven con su esposo, un amigo o un varón en
casa
De nivel socioeconómico bajo
Cuando existe alcoholismo o drogadicción en la
pareja.
¿Qué técnicas utilizan los maltratadores?
La mayor parte de los agresores son encantadores.
Cuando un hombre maltrata, a continuación se
arrepiente.
El maltratador intentará alejar a la mujer de sus familiares y
amigos y tratará de controlarla.
El maltratador tratará de culparle a ella de los malos tratos,
echándole en cara que no sirve para nada y que no es nada, anulándola
completamente como persona. Criticará igualmente la forma de cuidar y educar a
los hijos.
El maltratador controla a la mujer mediante el miedo, la
amenaza y la agresividad.
Procurará que ella no trabaje y manejar su dinero.
¿Qué síntomas presenta la mujer maltratada?
La mujer sufre lesiones físicas repetidas y de gravedad
creciente, con problemas psicosociales como
depresión, irritabilidad, crisis de pánico, fobias,
insomnio, baja autoestima, ansiedad, dolor crónico,
abuso de sustancias como fármacos o
alcohol e intentos de
suicidio. Las lesiones físicas por malos tratos a
menudo son bilaterales y solo se descubren en zonas cubiertas por la ropa.
También pueden existir contusiones, laceraciones, abrasiones y signos de
violación. La mayoría de las mujeres no acude a urgencias, sino a la consulta
del médico general.
El embarazo puede precipitar los episodios iniciales de malos
tratos o incrementarlos, si ya existían. Las mujeres maltratadas tienen el
doble de posibilidades de
abortar, y hasta cuatro veces más posibilidades de
tener un hijo con bajo peso al nacer.
¿Qué puede hacer la mujer maltratada?
Romper el silencio y denunciar la situación. Si no se atreve a
denunciar, debe pedir ayuda para comprender lo que le está pasando y poder
empezar a sentirse mejor. En los centros municipales de servicios sociales y en
los servicios sociales de base, encontrará asistencia social, que le indicará
los pasos que debe seguir.
Si ha sufrido daños físicos debe acudir a un centro sanitario,
donde la atenderán y evaluarán las lesiones. Debe pedir una copia del parte
médico, pues será una prueba relevante en el momento del juicio.
Formalizar su denuncia ante el juzgado de guardia o la policía.
Se debe indicar si el mal trato es repetido y aportar documentación, si se
tiene. Debe tenerse en cuenta que también se pueden denunciar los malos tratos
psíquicos.
Es importante solicitar la ayuda de otros familiares y amigos.
Si fuese necesario, también la ayuda profesional.
Existe un teléfono de emergencia para la mujer maltratada: 900
100 009. Y recientemente el Ministerio de Asuntos Sociales ha establecido un
servicio de información en el número 016 (900 116 016 para personas sordas) y
una página web:
http://www.telefono016.com/ Se
proporciona información sobre servicios sociales, temas de empleo, ayudas
económicas, centros de acogida, etcétera.
También puede ser de interés el teléfono del Instituto de la
Mujer: 900 191 010.
Dr. Eduardo de la Sota Guimón
, especialista en Psiquiatría.
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