El
cáncer de mama constituye, en todo el
mundo, el tumor maligno más frecuente en la mujer, representando del 28% de
todos los cánceres. Además, es propio de países desarrollados. Actualmente una
mujer de cada ocho desarrollará, a lo largo de su vida, un cáncer de
mama.
El riesgo de desarrollarlo aumenta progresivamente conforme
aumenta la edad de la mujer; así, una mujer de 70 años presenta un riesgo casi
10 veces superior al de una de 40 años.
El hallazgo de un bulto, nódulo o masa de consistencia dura es
la manifestación más frecuente del cáncer de mama (80%). Otra manifestación del
mismo, aunque más rara (5%), es la secreción sanguinolenta por el
pezón.
La detección de un tumor en fase inicial conlleva un mejor
pronóstico y una mayor supervivencia; además, en el caso de los tumores
mamarios, su detección precoz permite realizar intervenciones quirúrgicas menos
mutiladoras y con menores secuelas.
Detección del cáncer de mama
Las tres pruebas más importantes para la detección precoz del
cáncer de mama con las que contamos actualmente son:
La autoexploración mamaria consiste en la exploración periódica
de la mama por la propia mujer con el fin de detectar cualquier alteración que
haga sospechar la presencia de un tumor.
En resumen
Pocas mujeres realizan bien su autoexploración mamaria, que
permite descubrir precozmente cualquier alteración. Deberá consultar con el
ginecólogo si observa:
alteraciones del pezón
alteraciones cutáneas
existencia de un bulto.
Se trata de una prueba sencilla que no presenta riesgos y de
bajo coste, aunque para su correcta aplicación precisa de un adiestramiento
previo de la interesada.
Toda mujer debe conocer la morfología y textura de sus senos, de
tal forma que le permita descubrir cualquier cambio en los mismos lo antes
posible.
El autoexamen mamario dura unos pocos minutos, 4 ó 5 a lo sumo.
En caso de que la mujer todavía tenga la
menstruación debe practicarlo al día siguiente de
terminar el ciclo. Si la mujer está en la
menopausia debe realizar la autoexploración el mismo
día cada mes, para adquirir y establecer un hábito permanente. Lo ideal sería
comenzar el autoexamen desde que la joven comienza a tener sus
primeras reglas.
¿En qué consiste la autoexploración mamaria?
La autoexploración debe incluir:
Un examen visual frente a un espejo
Una exploración manual de ambos pechos y axilas.
La pauta que se debe seguir es la siguiente:
Primera
La mujer se colocará de pie frente al espejo, con los brazos
colgando a lo largo del cuerpo, desnuda de cintura para arriba, con las mamas
completamente descubiertas y con una buena iluminación (figura 1).
si en los pechos hay depresiones o elevaciones anormales de
la piel
si hay cambios de color en la misma
si la forma del pecho o del pezón es diferente
si hay costras o retracciones en la areola o en el
pezón
cualquier cambio en relación a meses anteriores.
No debe alarmarse si uno de los pechos queda más bajo que el
otro o uno es más grande que el otro, lo cual puede ser normal.
Segunda
Levantando los brazos hacia el techo, la mujer girará el
tronco a la derecha y a la izquierda para comprobar si existe alguna de las
alteraciones indicadas anteriormente (figura 2). Después colocará las manos en
las caderas, ejerciendo presión contra su propio cuerpo y procederá de nuevo a
la observación mamaria indicada en el primer punto.
Echada en la cama boca arriba, debe poner la mano izquierda
bajo su cabeza y usar la mano derecha para palpar el pecho izquierdo, con los
dedos juntos pero no rígidos (figura 3). Hay que tratar de ver si se tocan
bultos o nódulos duros o existen zonas dolorosas. Para ello se procede como si
el pecho fuese un círculo perfecto que se divide en 4 cuadrantes: primero se
palpa el cuadrante superior interno de arriba abajo o del centro del tórax a la
periferia, luego el cuadrante inferior interno, luego el inferior externo y
luego el superior externo (figura 4). Terminar por la areola y pezón, de modo
que no quede ninguna región de la mama sin explorar.
Con el brazo extendido a lo largo del cuerpo palpará el hueco
de la axila deslizando la mano sobre las costillas de arriba abajo (figura 5),
para comprobar si existen ganglios que saltarán al desplazar la
mano.
De igual forma se explorará la mama derecha, colocando la mano
derecha bajo su cabeza y utilizando la mano izquierda para palpar.
Mediante este examen es posible descubrir:
Alteraciones del pezón: si está invertido o retraído, si
presenta alguna erosión o lesión en la piel.
Secreción serosa o sanguinolenta por el pezón en forma
espontánea o provocada por presión.
Enrojecimiento de la piel de la mama, aumento de calor o
aparición de “piel de naranja”.
Presencia de un bulto en la mama, fijo o móvil, de límites
concretos o poco definidos.
Retracción de la piel por fijación de un tumor debajo de la
misma.
Aunque la presencia de bultos o secreciones por los pezones
puede obedecer a muchas causas, además del cáncer de mama, ante su aparición la
mujer deberá consultar con el especialista.
Inconvenientes de la autoexploración mamaria
El autoexamen mamario presenta una serie de
inconvenientes:
Puede generar situaciones de ansiedad a muchas mujeres, por la
carga psíquica que representa su implicación en el diagnóstico del
cáncer.
Por la posibilidad, sobre todo en mujeres jóvenes, de encontrar
múltiples nódulos que finalmente no tendrán trascendencia.
No se ha demostrado que su utilización sirva para disminuir la
mortalidad por cáncer de mama. Aunque, probablemente, esto sea consecuencia de
una mala aplicación de la técnica y un bajo seguimiento de la misma, es decir,
que pocas mujeres realizan bien, de forma completa y con periodicidad su
autoexploración
La mamografía
Hoy por hoy, la mamografía es el método ideal de diagnóstico
precoz del cáncer de mama, ya que permite detectar tumores pequeños o profundos
no palpables; además se ha demostrado que la realización de mamografías
periódicas a mujeres mayores de 50 años reduce la mortalidad por cáncer de mama
en un 20-30%.
De todas maneras y a pesar de lo expuesto, el autoexamen de las
mamas puede ser un método que se debe considerar cuando no se disponga de
programas organizados de detección precoz mediante mamografía y en grupos
seleccionados de mujeres sin síntomas, a quienes tal práctica no les suponga
una sobrecarga emocional y puedan adoptarla como un hábito higiénico
rutinario.
Dra Ana Palacios Marqués
, especialista en Obstetricia y Ginecología.
NetDoctor.es posee los derechos de autor sobre todos los documentos contenidos en este sitio web, y se presentan con fines informativos únicamente. En ningún caso están pensados como sustitutos ni de cuidados médicos profesionales ni de la atención de un facultativo cualificado. Los documentos y el material informativo sobre los que NetDoctor.es posee los derechos de autor no se pueden y no se deben usar como base para un diagnóstico o para la elección de un tratamiento. Haga clic aquí -> Condiciones de uso - Información legal importante .