¿Qué es la fatiga y por qué se produce el cansancio?
La fatiga, como concepto, resulta muy difícil de definir ya que
cada persona tiene su propia idea de lo que significa estar cansado. ¿Quién no
se ha sentido cansado alguna vez? Este es un problema muy frecuente cuya causa
más común es la falta de sueño.
La fatiga puede aparecer también, como síntoma aislado o
acompañando a otros, en una amplia gama de problemas de salud y
enfermedades.
La fatiga puede aparecer también, como síntoma aislado o
acompañando a otros síntomas, en una amplia gama de problemas de salud y
enfermedades. En estos casos, la persona afectada suele sentir decaimiento,
pérdida de energía, como si no lo llevaran las piernas, y necesidad de mayor
descanso y dormir más. Estos hechos pueden afectar a su rendimiento laboral y
ser motivo frecuente de consulta a su médico de cabecera.
La fatiga es también un síntoma muy frecuente cuando la persona
se siente deprimida.
¿Cuántas horas de sueño son necesarias?
Las horas de sueño necesarias pueden variar mucho dependiendo de
la persona, aunque lo normal es que se necesiten cada vez menos a medida que se
envejece.
Los
niños pequeños suelen necesitar muchas horas de sueño.
Por ejemplo, los niños que comienzan a andar pueden necesitar entre 14 y 16
horas al día. La necesidad va reduciéndose en la niñez, aunque la mayoría de
los niños que van al colegio necesitarán al menos 10 ó 12 horas de sueño para
rendir al máximo durante el día.
¿Puede estar deprimido?
La fatiga puede ser síntoma de un estado depresivo. Haga el
test de depresión de
Goldberg y vea si puede ser su caso.
No es bueno dejar a los niños quedarse despiertos hasta tarde y
luego sacarles a rastras de la cama por la mañana. Dormir bien por la noche
parece ayudar a la concentración y mejora el sistema inmunológico (lo que
disminuye el riesgo de contraer enfermedades).
La mayor parte de los adultos necesitan entre 6 y 8 horas de
sueño diario, pero esto puede cambiar de una persona a otra.
¿Cuál es la causa de la fatiga?
Como señalábamos antes, son muchas las enfermedades o
situaciones que pueden incluir síntomas de fatiga, entre las que
destacamos:
Anemia
La anemia o disminución de la cantidad de proteína que
transportan los glóbulos rojos en la sangre (la hemoglobina) puede ser debida,
como causa más frecuente, a la
falta de hierro, y suele aparecer en mujeres con
reglas abundantes y duraderas. Esta situación produce una pérdida de sangre
todos los meses y, por tanto, se necesita más hierro en la dieta o en pastillas
para reponer estas pérdidas.
Otras causas productoras de déficit de hierro son:
El embarazo: durante el embarazo aumentan las necesidades de
hierro de la madre para nutrir a su hijo.
En las épocas de rápido crecimiento del niño, determinadas
enfermedades o problemas intestinales que reducen la cantidad de elementos
nutritivos que se absorben, como la
enfermedad celíaca o intolerancia al gluten, pueden
producir una anemia por déficit de hierro.
Las hemorragias del aparato digestivo por
úlceras,
pólipos o almorranas (hemorroides). Son más frecuentes en los hombres.
Infecciones
Es común que se produzca fatiga a causa de distintas
infecciones. Por ejemplo, tras una gripe una persona puede estar cansada
durante un par de semanas. Otras veces, la fatiga puede ser la manifestación
inicial de enfermedades producidas por otros virus como la
mononucleosis infecciosa, la
hepatitis o el
sida.
Depresión
Una persona puede cansarse con facilidad si se encuentra
deprimida o sufre estrés emocional. La
depresión, que a menudo precisa ayuda médica, suele
mostrarse por una gran fatiga y decaimiento, acompañados por otros síntomas
como la anhedonia (incapacidad de experimentar placer) y la
tristeza.
Cáncer
La mayor parte de las formas de cáncer producen fatiga, al menos
hasta cierto punto. Por ello, es muy importante acudir al médico si una persona
padece una fatiga que no tenga aparentemente una causa específica (insomnio, etc.). El cáncer también puede manifestarse
por una falta de apetito (llamada anorexia) y una pérdida de peso no deseada
que, unida a la fatiga a veces llamada astenia, conforman el llamado síndrome
constitucional o tóxico.
Metabolismo
Para las personas con un metabolismo lento como sucede en el
déficit de hormonas tiroideas (hipotiroidismo), la
fatiga y la necesidad de dormir pueden convertirse cada vez más en extremas.
Las personas que sospechen que su metabolismo es demasiado lento deberían
acudir a su médico, puesto que existen tratamientos eficaces para este
problema.
Un metabolismo rápido, como sucede en el exceso de hormonas
tiroideas (hipertiroidismo) también puede
producir fatiga. En estos casos, un pulso acelerado dificulta el descanso y
produce un gran cansancio y sensación de malestar. También hay tratamientos
eficaces disponibles para este trastorno.
Diabetes
La
diabetes o azúcar en la sangre es otra enfermedad que
puede producir fatiga además de exceso de hambre y sed y abundante orina. La
diabetes ha de diagnosticarse y tratarse pronto para evitar su empeoramiento y
graves complicaciones potenciales asociadas. Normalmente, el diagnóstico se
puede realizar con un simple
análisis de la sangre.
Otras causas
Existen otros trastornos que pueden producir fatiga. Uno de los
más controvertidos es el
síndrome de la fatiga crónica que es un trastorno que
produce agotamiento y fatiga sin que sepamos todavía la causa responsable. No
existe una prueba específica para su diagnóstico y actualmente se diagnostica
"por exclusión", es decir, que si los médicos han comprobado que todas las
pruebas realizadas son normales, esta enfermedad es la única posibilidad que
queda.
¿Qué puedo hacer?
Lo primero y más importante es asegurarse de llevar una vida
sana. Esto significa tener una buena dieta, como la llamada dieta mediterránea,
practicar ejercicio físico con regularidad y dormir suficientes horas al
día.
Las
vitaminas y los minerales son necesarios para muchos
de los procesos del organismo y una dieta sana y equilibrada los proporciona en
cantidades suficientes para un correcto funcionamiento del cuerpo. De esta
forma, la mayoría de las veces no son necesarios aportes extraordinarios de
vitaminas en forma de pastillas.
Aunque parezca extraño, la falta de ejercicio físico puede
aumentar la sensación de fatiga. Si no está acostumbrado a hacer ejercicio, dar
largos paseos puede ser una buena forma de comenzar. Son recomendables
ejercicios como la natación que involucran a los principales grupos de músculos
del cuerpo.
¿Qué debo hacer si la fatiga continúa?
Intente averiguar si la fatiga se debe simplemente a una falta
de sueño prolongada o a un exceso de trabajo. Si se pueden excluir estas causas
y la fatiga dura ya tres o cuatro semanas, podría ser una buena idea acudir a
su médico de familia para exponerle su problema. Esto es especialmente
importante si la fatiga se acompaña de otros signos o síntomas
como:
Sudores nocturnos
Palidez de la piel o de las mucosas de los ojos, la nariz o la
boca
Sangre en las deposiciones
Inflamación de los ganglios
Mucha sed.
Aunque estos signos o síntomas podrían indicar una afección
grave oculta, también existe la posibilidad de que se puedan aliviar con
facilidad con la ayuda de su médico de cabecera.
Dr. Carl J. Brandt
, Director Médico Internacional y Cofundador de NetDoctor, Dr. Stuart Crisp
, especialista en Pediatría, Dr. John Pillinger
, médico general.
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