La palabra quiropráctica proviene del griego y significa ”obrar
con las manos”. El componente más importante del tratamiento de un
quiropráctico es el tratamiento manual de las articulaciones y los músculos del
cuerpo.
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La quiropráctica se conoce desde hace miles de años. Gracias a
pinturas del antiguo Egipto y Grecia sabemos que el tratamiento que hoy
denominamos quiropráctica se utilizaba hace miles de años. No obstante, la
quiropráctica moderna no fue considerada como práctica científica hasta 1895
por Daniel David Palmer en los Estados Unidos.
Actualmente, los quiroprácticos están especializados en tratar
las articulaciones y los músculos del cuerpo con sus manos. En España se
utiliza como alternativa terapéutica ante dolores y cuadros que no mejoran con
el tratamiento habitual.
¿Qué sucede en la consulta del quiropráctico?
Antes de proceder al tratamiento, se efectuará un examen
completo del paciente. El propósito de la exploración es decidir si el problema
precisa un tratamiento quiropráctico y emitir un diagnóstico lo más exacto
posible.
Historia clínica
El quiropráctico realizará preguntas para obtener un cuadro lo
más exacto posible del problema. Preguntará al paciente sobre sus condiciones
laborales, enfermedades anteriores, operaciones, medicación que toma, así como
preguntas generales sobre su estilo de vida.
Exploración
Antes de examinar al paciente, el quiropráctico le pedirá que se
desvista para que pueda observar todo su cuerpo. A menudo, tomará la
presión sanguínea y el pulso del paciente. El
quiropráctico puede auscultar el corazón y los pulmones, o realizar otras
exploraciones. Después, se examinará el problema del paciente con detalle, por
ejemplo con pruebas articulares (huesos) o neurológicas (nervios), y pruebas de
las funciones de las articulaciones y los músculos del paciente.
Examen radiológico (Rayos x)
Puede ser necesario realizar un examen radiológico (Rayos X) de la parte del cuerpo donde el paciente
experimenta problemas.
¿En qué consiste el tratamiento quiropráctico?
El tratamiento quiropráctico suele ser indoloro y,
contrariamente a la creencia popular, parecer completamente normal y nada
traumático. El quiropráctico escogerá el tratamiento más adecuado para el
problema del paciente.
Tratamiento de manipulación
La manipulación es la técnica más importante del quiropráctico.
Con sus manos, mueve una articulación un poco más de lo que el paciente podría
hacer por sí solo. El vacío que existe en la mayoría de las articulaciones del
cuerpo se supera y se crean pequeñas burbujas de diferentes gases en el líquido
sinovial entre las articulaciones.
El tratamiento de manipulación casi siempre va acompañado de un
chasquido audible. Este sonido no lo causa el rozamiento de los huesos ni algo
que se desgarra. Lo causan burbujas de aire. El objetivo de este tratamiento es
normalizar las funciones de las articulaciones y de los músculos, y disminuir o
acabar con el dolor.
Tratamiento de los tejidos blandos
El quiropráctico también trata los tejidos blandos del cuerpo
(los músculos y tendones). Puede hacerlo con diferentes formas de masaje y
estiramiento.
Entrenamiento
Una parte importante del tratamiento quiropráctico es enseñar al
paciente a cuidar su propio cuerpo. Quizá le recomiende un programa de
ejercicios para practicar en casa. Las últimas investigaciones demuestran que
el entrenamiento especial bajo la supervisión de personal especializado es muy
valioso para los pacientes con dolores persistentes en la espalda y en el
cuello. Por esta razón, este tipo de entrenamiento forma parte ahora del
tratamiento que ofrecen muchos quiroprácticos.
Prevención
Cuando el problema del paciente se ha solucionado, es de
importancia capital prevenir el que aparezcan problemas similares en el futuro.
Por lo tanto, el quiropráctico hablará con el paciente para identificar
cualquier tensión a la que esté sometido su cuerpo, por ejemplo en el trabajo,
en casa o practicando deporte. Puede ser necesario que el quiropráctico esté en
contacto con el entorno del paciente. Asimismo, puede ser necesario que el
paciente adquiera ayudas o apoyos, de venta en ortopedias, que ofrezcan un
soporte adecuado para la zona donde experimente molestias.
¿Qué trata un quiropráctico?
La mayoría de los pacientes consultan al quiropráctico por
dolores en la espalda o en la parte posterior del cuello. Pero el mal
funcionamiento de los músculos y de las articulaciones puede afectar al
paciente de muchas formas. También puede estar afectado el sistema nervioso, lo
que causaría síntomas como
dolores de cabeza debidos a la tensión, ciática o
dolores en las piernas y en el tórax o en el estómago.
El mal funcionamiento de las articulaciones y de los músculos
puede originar otros dolores en áreas diferentes de donde está el problema en
sí. Esto se denomina "dolores referidos". El quiropráctico también trata
dolores referidos en hombros, codos, cadera, rodillas y pies.
Los bebés que lloran mucho pueden presentar problemas que un
quiropráctico puede tratar, por lo que después de consultar con su pediatra
puede ser una alternativa terapéutica interesante.
Jan Hartvigsen
, quiropráctico, Dr. Dan Rutherford
, médico general.
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