Las vacunas son sustancias que "engañan" al sistema inmunológico
de nuestro organismo por hacerle creer que existe una infección y provocar con
ello toda una respuesta inmunitaria de rechazo al germen concreto. Dicha
respuesta se mantiene en el tiempo, de manera que cuando más tarde se produzca
una transmisión del microbio éste no consiga penetrar excesivamente en el
organismo gracias a que nuestro sistema inmunológico aprendió muy bien a
deshacerse de él cuando fue estimulado por la vacuna.
Las vacunas salvan millones de vidas en todo el mundo y son una
manera eficaz, segura y económica de prevenir un gran número de enfermedades,
algunas de ellas mortales. Las vacunas son especialmente necesarias en las
zonas del mundo en donde se produce una gran incidencia de enfermedades
infecciosas transmisibles y en donde no hay medios adecuados de atender
debidamente a toda la población, como ocurre en los países del tercer
mundo.
¿Cómo está estructurado el programa de inmunización de los niños
españoles?
En casi todos los países una de las medidas fundamentales de
protección a la infancia son los planes obligados de vacunación. Aunque varía
en algunas Comunidades Autónomas, en España tenemos el siguiente calendario
vigente desde el 1 de noviembre de 2000 (actualizado a 1 de Junio de 2005) :
Edad, vacunas de la infancia y forma de
administración:
Edad
Vacunación
Recién nacido
Hepatitis B*: una inyección
2 meses
Polio: vía oral HIB: una inyección Difteria-tétanos-tosferina: una inyección Hepatitis B: una
inyección Meningococo C: una inyección
4 meses
Polio: vía oral HIB: una
inyección Difteria-tétanos-tosferina: una
inyección Meningococo C: una inyección
6 meses
Polio: vía oral HIB: una
inyección Difteria-tétanos-tosferina: una
inyección Hepatitis B: una inyección Meningococo C: una
inyección
Polio: vía oral Difteria-tétanos-tosferina: una
inyección HIB: una inyección
4 años
Polio***: vía oral Difteria*** - tétanos - tosferina:
(acelular): una inyección Triple vírica: una inyección
11 años
Triple vírica****: una inyección Hepatitis B*****: una
inyección
14 años
Tétanos-difteria (tipo adulto): una inyección
* Este es el esquema de vacunaciones para los niños nacidos de
madres HbsAg negativo (madre no portadora de hepatitis B). En hijos de madre
portadora de la hepatitis se administrará también gammaglobulina al nacimiento,
al mes y a los 6 meses. En casos en los que no se realizó el diagnóstico
prenatal de la enfermedad se dará la pauta de 0-1-6 sin
gammaglobulina.
** En niños en riesgo se puede adelantar a los 12
meses.
*** Los niños de 6 años deben recibir una dosis de DT y
polio.
**** Segunda dosis de triple vírica. Se mantiene
transitoriamente para los niños no vacunados a los 4 años.
***** Para no vacunados previamente, 3 dosis de Hepatitis B con
pauta 0-1-6 meses. Actualmente no es necesaria la revacunación en población
inmunocompetente (defensas inmunológicas normales), si se han recibido 3 dosis
de Hepatitis B, ni realizar estudio de anticuerpos tras la
vacunación.
HIB: Vacuna contra la
bacteria haemophilus influenzae, tipo B, causante de
meningitis (meningitis cerebroespinal) y epiglotitis.
Triple vírica: Vacuna contra el sarampión, la parotiditis
(paperas) y la rubéola.
La vacuna contra el meningococo C se ha introducido en el
calendario español desde el 1 de noviembre de 2000 para todos los niños nacidos
a partir de esta fecha. Además de ser incluida en el calendario vacunal, se ha
realizado una campaña de vacunación masiva para los menores de 5 años (nacidos
a partir del 1 de noviembre de 1994); se han administrado 3 dosis de vacuna a
los menores de 6 meses, 2 dosis a los niños con edades entre los 7 y 12 meses y
1 dosis a los niños con edades de 13 meses a 5 años.
Recientemente la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha
incluido entre sus recomendaciones la vacunación universal frente al neumococo
y la varicela. El neumococo es responsable de meningitis severas, neumonías y
otitis. La vacuna antineumocócica heptavalente muestra una elevada eficacia
ante estos procesos que llega a alcanzar el 90% según algunos estudios. Está
indicada en niños menores de 24 meses o aquellos niños que, aún siendo mayores,
tengan otros factores de riesgo (asistencia a guarderías, alteración de las
defensas inmunológicas...).
Pauta de administración:
Edad
Administración
2-6 meses
3 dosis separadas por 4-8 semanas 1 dosis de recuerdo
a los 12-15 meses
7-11 meses
2 dosis separadas por 4-8 semanas 1 dosis de recuerdo
a los 12-15 meses
12-23 meses
2 dosis separadas por 8 semanas
2-5 años
1 dosis en niños sanos 2 dosis separadas por 8 semanas
en niños de riesgo
Del mismo modo, la vacuna con virus atenuados contra la varicela
muestra una eficacia en niños sanos superior al 95%. La administración es
única, y está indicada especialmente en niños mayores de un año que no han
pasado esta enfermedad.
El Comité Asesor de Vacunas de la AEP ha recomendado la
vacunación universal frente al neumococo a los 2, 4, 6 meses, y una última
dosis entre los 12 y 24 meses de vida; el empleo de la vacuna contra la
varicela se debería aplicar entre los 12 y 18 meses de vida, con una dosis de
recuerdo a los 11-12 años.
Asímismo, el Ministerio de Sanidad y consumo ha aprobado la
nueva
vacuna contra el virus papiloma humano
(VPH) para niñas y adolescentes que aún no han iniciado su vida sexual activa
(entre los 11 y los 14 años). El virus papiloma humano es detectable hasta en
el 70% de todos los cánceres de cuello de útero.
El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud ha
aprobado por unanimidad la inclusión de dicha
vacuna en el calendario de vacunación
y se implantará antes de finales de 2010, "en función de las necesidades,
prioridades y logística de los programas de vacunación de cada comunidad
autónoma y de las disponibilidades de vacunas".
Dicha vacuna, en tres dosis via intramuscular, es efectiva
-según varios estudios- entre los 9 y los 26 años.
¿Por qué es importante vacunar a un niño?
La vacunación constituye uno de los mayores avances de la
medicina, ya que es capaz de evitar la aparición de enfermedades graves que
hace años eran responsables de una elevada tasa de complicaciones y mortalidad
en la población infantil.
La vacunación actúa estimulando el sistema inmune de forma que
éste crea una protección frente a las enfermedades contra las que se vacuna;
según el tipo de vacuna la protección puede durar toda la vida o un determinado
número de años.
Los efectos secundarios se presentan con cierta frecuencia en la
vacunación, pero siempre las ventajas que ofrece la misma superan con creces la
posible aparición de algún efecto adverso, en su gran mayoría de carácter leve;
esto es algo importante que debe ser tenido en cuenta por padres que desconfían
del gran avance que supone la misma.
¿Se debe vacunar a un niño con fiebre?
Una de las dudas más habituales que se suelen presentar a los
padres es en qué situaciones la vacunación debe ser pospuesta. Dada la elevada
frecuencia de procesos
catarrales en la infancia, inicialmente sólo se debe
posponer la vacunación en los niños con procesos moderados o graves con o sin
fiebre; en general no se vacuna si la fiebre es alta.
Si el niño está resfriado, pero su temperatura es normal, no hay ningún
problema en vacunarle.
¿Cuáles son los efectos secundarios de los diferentes tipos de
vacunas?
Las reacciones ante la vacunación pueden ser locales o
generalizadas. La presencia de hipersensibilidad a alguno de los componentes de
la vacuna puede causar un cuadro de alergia que puede ser grave y que
contraindica la vacunación; la aparición de fenómenos alérgicos es
infrecuente.
Las vacunas contra la difteria, tétanos más tosferina,
meningitis por Haemophilus y difteria más tétanos: pueden originar de
forma localizada un área de eritema e hinchazón en el lugar de inyección de la
vacuna, que desaparecerá en pocos días. También puede aparecer fiebre en las
primeras 24-48 horas después del pinchazo, que habitualmente cede bien con
antitérmicos.
La vacuna triple vírica: puede causar una
breve reacción que sólo durará unos días o producir fiebre en un período máximo
de tres semanas después de la vacunación. En algunos casos los niños pueden
presentar cuadros similares a los de la enfermedad de la que han sido
vacunados, pero en una forma más leve. Por ejemplo, algún proceso catarral,
reacción cutánea, fiebre, aumento de los ganglios linfáticos y de los glándulas
salivares dependiendo de la vacuna administrada; en ningún caso el niño sufrirá
la enfermedad por la vacunación.
La nueva vacuna frente al meningococo C: los
efectos adversos son similares al del resto de vacunas aunque pueden existir
diferencias relacionadas con la edad del niño:
En los bebés es frecuente una reacción local con eritema e
hinchazón en la zona de inyección.
En los niños hasta el año de vida puede ocurrir lo anterior
pero también efectos más generalizados, como la presencia de
alteraciones del sueño en 1 de cada 4 niños y
febrícula en 1 de cada 20 casos.
Los niños en edad preescolar presentan una reacción local en 1
de cada 20 casos, y febrícula en los días siguientes a la vacunación en 1 de
cada 50 niños.
Los niños en
edad escolar y
adolescentes presentan una reacción local en 1 de cada
4 niños, 1 de cada 50 tendrá febrícula y 1 de cada 100 presentará dolor intenso
en el brazo de la inyección durante al menos 24 horas.
La presencia de complicaciones graves como el daño cerebral, la
anafilaxia (reacción alérgica seria) o la parálisis por poliomielitis
secundarias a la vacunación son excepcionales.
¿Cuánto tiempo dura la protección que confiere la
vacunación?
Esto va a depender de cada vacuna, como vemos a
continuación:
Difteria y tétanos: la protección dura al
menos 10 años y posiblemente más.
Tosferina: su efecto es como mínimo de 3
años; no obstante, todavía se está estudiando. Por otro lado, aquellas personas
que han sido vacunadas y contraen la enfermedad después la vacunación presentan
una sintomatología más leve.
Meningitis por Hib: la protección es a largo
plazo.
Polio: la protección es para toda la vida.
Sarampión, parotiditis y rubeóla: desde que
la vacuna se desarrolló por primera vez parece que confiere protección de larga
duración, probablemente para toda la vida.
Dra. Vibeke Manniche
, especialista en Pediatría, Dr. Stuart Crisp
, especialista en Pediatría.
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