VIH significa "virus de la inmunodeficiencia humana". Como
cualquier otro
virus, el VIH no posee un metabolismo que le permita
vivir por sí mismo, por lo que necesita a las células para subsistir y
reproducirse. El VIH ataca selectivamente a algunas células que son
fundamentales para el correcto funcionamiento del sistema inmunitario, entre
las que destacan los denominados linfocitos T colaboradores, o linfocitos CD4.
A este tipo de glóbulos blancos se le conoce popularmente con el nombre de
"defensas".
Entre una y seis semanas después de producirse el contagio por
el VIH puede aparecer un proceso similar a una gripe. Sin embargo en muchos
casos este cuadro no se presenta, pese a haberse producido la infección por el
VIH. Es importante tener en cuenta que estas personas, aunque la infección sea
totalmente asintomática en ellas, pueden transmitir el VIH.
Seis a doce semanas después de ocurrir la infección, los
glóbulos blancos han producido suficientes anticuerpos contra el VIH, lo que
permite detectarlos en la sangre. A las personas que tienen estos anticuerpos
se les suele llamar seropositivos para el VIH o VIH +.
Una vez superado el cuadro similar a la gripe, si es que ha
ocurrido, los pacientes infectados por el VIH se encuentran totalmente
asintomáticos, y permanecen así durante bastantes años. Sin embargo el virus va
actuando incesantemente en el organismo, y va destruyendo poco a poco los
linfocitos CD4. Cuando el número de estas células se ha reducido
suficientemente comienzan a aparecer las manifestaciones que caracterizan al
sida.
Tras producirse la infección por el VIH, si no se recibe
tratamiento alguno, el sida tarda unos 9 años en desarrollarse.
Artículos relacionados
En nuestra sección 'Sexualidad'
puede encontrar artículos de interés:
Sida significa "síndrome de la inmunodeficiencia adquirida". Se
trata de un proceso que ocurre cuando el VIH ha destruido suficientes
linfocitos CD4 como para que el sistema inmunitario no funcione correctamente,
y no sea capaz de defender al organismo de los gérmenes a los que habitualmente
se expone al realizar las tareas cotidianas. El VIH también puede atacar
directamente al sistema nervioso.
A continuación figuran las principales manifestaciones clínicas
que caracterizan al sida:
"Infecciones oportunistas", que son graves infecciones
provocadas por gérmenes que habitualmente son inofensivos, cuando el sistema
inmunitario funciona bien. Estas infecciones, a su vez, pueden provocar otras
enfermedades, como cáncer o demencia.
Finalmente, el sida puede ocasionar la muerte.
¿Cómo se transmite la infección por el VIH?
Mediante las relaciones sexuales no protegidas, esto es, sin
utilizar preservativo.
A través de la sangre, sobre todo al compartir agujas y
jeringuillas contaminadas. Por medio de una transfusión también es posible,
pero con los controles sanitarios que en la actualidad se llevan a cabo, el
contagio del VIH de esta forma es casi imposible.
De la mujer embarazada a su hijo, que puede contagiarse durante
el embarazo, el parto, y la lactancia natural.
El VIH no se transmite por actividades sociales o familiares
cotidianas tales como darse la mano, compartir los cubiertos, etc.
Quien practica relaciones sexuales de riesgo con personas que
están infectadas.
Los varones homosexuales o bisexuales que practican relaciones
sexuales de riesgo, especialmente si son promiscuos.
Las mujeres que practican relaciones sexuales de riesgo con
varones, especialmente si son promiscuas o tienen relaciones con hombres
bisexuales.
Los varones heterosexuales que practican relaciones sexuales de
riesgo, especialmente si son promiscuos.
Las prostitutas, sus clientes y los compañeros sexuales de
éstos.
Las personas adictas a las drogas parenterales (inyectadas) que
comparten las agujas y las jeringuillas.
El personal sanitario, que puede pincharse o herirse con
instrumental infectado procedente de pacientes infectados por el
VIH.
Los hijos de madres con infección por el VIH.
Las personas que recibieron transfusiones o fueron tratadas con
derivados de la sangre antes de 1985.
¿Cómo se previene la transmisión del VIH?
Utilizando el preservativo. El empleo de este tipo de
protección no proporciona una garantía absoluta contra el contagio, pero reduce
el riesgo de un modo muy importante.
Evitando el consumo de drogas inyectadas. En el caso, nunca
recomendable, de que se consuman, no deben compartirse las agujas, jeringuillas
u otro material utilizado para la preparación e inyección de las
drogas.
Evitando la transfusión de sangre o derivados de la misma
contaminados. Esta recomendación se refiere básicamente a países donde esté
pendiente la regulación del control sanitario de la sangre.
Las personas ya contagiadas o que pertenezcan a grupos de
riesgo de infección por el VIH deben abstenerse de donar sangre, semen u
órganos para transplante.
Aunque, en una persona, el análisis para ver si está contagiada
por el VIH resulte negativo, existe una pequeña posibilidad de que realmente
esté infectada. Ello suele deberse al hecho de que la persona, habiéndose
contagiado recientemente, pueda haber realizado los análisis antes de que su
organismo haya tenido tiempo para elaborar los anticuerpos que permiten
detectar la existencia de la infección.
¿Qué debe hacer quien sospeche que puede estar contagiado por el
VIH?
Quien haya estado expuesto a contraer el VIH debe acudir a su
médico lo más pronto posible, para que éste le informe del verdadero riesgo que
supone la exposición que ha tenido, realice los análisis y eventualmente
prescriba un tratamiento.
Si la exposición ha sido realmente de riesgo, el médico
recomendará la realización inmediata de un análisis para ver si el paciente
tiene ya anticuerpos, que procederían de una infección contraída previamente.
Si el resultado es negativo, el análisis debe repetirse a los tres y a los seis
meses, y si continúa siendo negativo se puede estar seguro que no existió
contagio.
Si el paciente presenta síntomas que sugieren una infección
reciente por el VIH, o si la exposición supone un alto riesgo de infección,
suele determinarse además del anticuerpo del virus, el propio VIH o su ARN
(ácido ribonucleico), con lo que puede diagnosticarse rápidamente la infección.
En ocasiones se inicia el tratamiento para el VIH en estas fases
iniciales.
En caso de exposición accidental, por ejemplo tras haber sufrido
un pinchazo con una aguja contaminada, o tras haber tenido una relación sexual
de alto riesgo, se puede prescribir un tratamiento para intentar prevenir la
infección por el VIH. Este tratamiento debe iniciarse cuanto antes, si es
posible en las primeras horas después de la exposición.
Debe tenerse en cuenta que los medicamentos que se emplean para
prevenir la infección por el VIH poseen efectos secundarios que a veces son
desagradables. Por ello, su utilización sólo es aconsejable si la exposición ha
sido realmente de riesgo. La decisión de tomar este tratamiento o no debe ser
compartida entre el médico y la persona afectada.
¿Dónde se realiza el análisis para ver si existe infección por el
VIH?
El análisis para determinar si existe infección por el VIH puede
llevarlo a cabo cualquier médico de cabecera o cualquier especialista de la red
sanitaria pública española, y es gratuito para todos. También es posible
realizar este análisis en laboratorios privados.
Las personas que sean objeto de este análisis tienen derecho a
la confidencialidad.
La realización de este análisis no es obligatoria para nadie,
pero es exigible a las personas que se encuentran en las situaciones
siguientes:
Donantes de sangre
Donantes de órganos para transplantes
Donantes de semen para inseminación artificial
Donantes de óvulos
¿Cuál es el tratamiento de la infección por el VIH?
En la actualidad existen medicamentos, y se están desarrollando
otros nuevos, que combaten eficazmente al VIH, y prácticamente lo eliminan de
la sangre.
Sin embargo el VIH es un virus muy difícil de combatir. Ello es
debido en buena medida a que presenta muchas mutaciones, o cambios en su
estructura, lo cual determina que el sistema inmunitario no pueda eliminarlo
con facilidad. Algunas de dichas mutaciones hacen que se produzcan variantes
del virus resistentes al tratamiento. Para evitar que aparezcan esas
resistencias, la infección por el VIH debe tratarse con varios medicamentos a
la vez.
Estos fármacos antivirales no consiguen curar la infección, sino
únicamente atenuarla, de modo que los pacientes que toman el tratamiento se
encuentran bien, pero siguen teniendo la infección, y pueden transmitir el VIH
a otras personas.
Estos antivirales son capaces de mejorar parcialmente el
deterioro del sistema inmunológico que produce el VIH, pero se desconoce por
ahora su eficacia a largo plazo.
Además de los antivirales, los pacientes con infección por el
VIH con frecuencia deben tomar otros tratamientos, entre los que se
encuentran:
Los medicamentos necesarios para prevenir y tratar las
infecciones oportunistas que puedan presentarse.
Vacunas contra la gripe, las infecciones por neumococos y las
hepatitis.
Medicamentos para tratar determinados síntomas que suelen
acompañar a la infección por el VIH, como la pérdida de apetito, las náuseas,
etc.
¿Qué puede hacer una persona que se ha contagiado por el
VIH?
Quien se contagia por el VIH generalmente sufre un importante
trauma psicológico, por lo que es conveniente que consulte al médico de
cabecera, al especialista en infección por el VIH o al psicólogo, para obtener
la mejor información posible sobre la infección y para combatir los problemas
psíquicos que su diagnóstico puede acarrear.
Las personas que padecen infecciones oportunistas u otras
complicaciones relacionadas con el VIH deben recibir el tratamiento adecuado, y
para ello muchas veces es necesario ingresar en el hospital.
Es importante realizar pronto el diagnóstico de la infección por
el VIH, ya que cuanto antes se inicia el tratamiento más eficaz
resulta.
En caso de exposición a ciertas infecciones, como la
tuberculosis, deben realizarse los estudios adecuados
para ver si ha existido contagio por las mismas.
Es muy recomendable acudir a organizaciones de apoyo para los
pacientes con infección por el VIH.
Es aconsejable tomar una dieta variada y sana, ya que el VIH
afecta comúnmente al aparato digestivo.
Posibles complicaciones
Existe la posibilidad de que los pacientes con infección por el
VIH sufran graves enfermedades. Entre ellas destacan algunas infecciones que
afectan fundamentalmente a personas con deterioro del sistema inmunológico y
algunos tipos de cáncer. A continuación se reseñan algunos de esos
procesos:
Encefalopatía del VIH, una enfermedad cerebral que produce
demencia.
Estas enfermedades pueden provocar la muerte.
Pronóstico de la infección por el VIH
El sida generalmente se desarrolla de cinco a quince años
después de producirse el contagio por el VIH. En la actualidad la infección por
el VIH es incurable, pero la mayoría de las enfermedades que se presentan en
los pacientes seropositivos tienen tratamiento eficaz y se curan.
Hasta hace poco tiempo, las personas que desarrollaban el sida
vivían únicamente alrededor de dos años. Sin embargo, en la actualidad, con los
tratamientos disponibles, la supervivencia es mucho mayor y los pacientes que
toman correctamente la medicación pueden llevar una vida completamente
normal.
Dr. Flemming Andersen
, especialista en Dermatología, Dr. Court Pedersen
, especialista en Enfermedades Infectocontagiosas, Dr. Reginald Odbert
, médico general.
NetDoctor.es posee los derechos de autor sobre todos los documentos contenidos en este sitio web, y se presentan con fines informativos únicamente. En ningún caso están pensados como sustitutos ni de cuidados médicos profesionales ni de la atención de un facultativo cualificado. Los documentos y el material informativo sobre los que NetDoctor.es posee los derechos de autor no se pueden y no se deben usar como base para un diagnóstico o para la elección de un tratamiento. Haga clic aquí -> Condiciones de uso - Información legal importante .