El corazón se encuentra rodeado por tres importantes arterias
coronarias, que proporcionan sangre y oxígeno al músculo cardiaco. Si se
desarrolla un coágulo de sangre en una de estas arterias, se interrumpirá el
suministro de sangre a una de las zonas del músculo cardiaco. Esto es una
trombosis coronaria.
El corazón se encuentra rodeado por tres importantes arterias
coronarias; si se desarrolla un coágulo de sangre en una de estas arterias, se
interrumpirá el suministro de sangre. Esto es una trombosis coronaria.
Normalmente, produce un dolor intenso en el pecho detrás del
esternón (el hueso del pecho), que a menudo se extiende hacia el brazo
izquierdo. La zona del músculo que no tiene suficiente suministro deja de
funcionar adecuadamente, si no se disuelve con rapidez el coágulo de sangre,
por ejemplo, con un medicamento que disuelva el trombo
(trombolítico).
¿Por qué se produce la trombosis coronaria?
La trombosis coronaria, que suele producirse en las arterias
coronarias, se desarrolla, a menudo, en el lugar donde se rompe una placa
arteriosclerótica. La mayoría de las personas en el mundo desarrollado sufren
aterosclerosis (endurecimiento de las arterias), en algunas partes del cuerpo,
sin siquiera advertirlo. La aterosclerosis puede comenzar alrededor de los
veinte años y desarrollarse gradualmente conforme se va envejeciendo.
Algunas personas tienen síntomas de aterosclerosis en las
arterias coronarias, que se muestran como una angina de pecho (dolor en el
pecho). Por el contrario, la ruptura de la placa que conduce a una trombosis
coronaria se suele producir en personas sin un historial previo de angina de
pecho.
El revestimiento de la arteria que suministra riego al músculo
cardiaco es el que forma la placa arteriosclerótica. Si se rompe la zona
enferma de la arteria coronaria, puede desarrollar un coágulo de sangre, que
está formado por proteínas coagulantes de la sangre, plaquetas y glóbulos
rojos. Esta formación puede interrumpir el suministro sanguíneo, y se denomina
coágulo de sangre.
De interés
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¿Cuáles son los síntomas de una trombosis coronaria?
Dolor repentino detrás del esternón (el hueso central del
pecho), o en la parte delantera izquierda del pecho.
Una posible extensión del dolor hacia el brazo
izquierdo.
El dolor también puede extenderse hacia las manos, la
mandíbula, el oído, el estómago o el brazo derecho.
Una sensación de opresión en, o alrededor, de la garganta.
Pueden producirse dificultades respiratorias graves y
esporádicas con, o sin dolor.
Desfallecimiento repentino o mareo fuerte, a menudo acompañado
de dolor.
¿Cuáles son los síntomas de peligro?
Si se produce de repente un dolor intenso en el pecho, o
cualquiera de los síntomas mencionados anteriormente, podría tratarse de una
trombosis coronaria.
Si ya ha sufrido alguna angina de pecho y la nitroglicerina
recetada no parece ir bien, podría ser un síntoma de peligro. En la angina de
pecho llamada estable, el dolor suele producirse sólo después de haber
realizado algún esfuerzo, y el esfuerzo necesario para que aparezca es con
frecuencia siempre el mismo. Un síntoma de peligro importante es que el grado
de esfuerzo necesario para que se produzca la angina comience a disminuir. Hay
que preocuparse cuando la angina se produce sin necesidad de realizar ningún
esfuerzo. Si, de repente, se produce una angina en reposo y dura más de 20
minutos, el paciente debería llamar a Urgencias (061 en España) para pedir una
ambulancia.
En el hospital se decidirá si es un infarto de miocardio
(trombosis coronaria), una angina grave (dolor en el pecho) o algo totalmente
distinto.
¿Qué hacer si se sospecha una trombosis coronaria?
Cuando se sufre una trombosis aguda, lo más importante es ir a
un hospital lo más rápido posible.
Llame al 061, y espere a la ambulancia. Es importante no coger
el coche, puesto que su estado puede empeorar por el camino.
Debería descansar mientras espera a la ambulancia.
Mientras tanto, puede colocar medio comprimido de aspirina bajo
la lengua (comprimido de 500mg).
Si tiene parientes o amigos cerca, llámelos y pídales que vayan
y esperen con usted a la ambulancia.
Intente no ponerse nervioso, aunque esto no es fácil.
¿Cómo se diagnostica?
Ya en el hospital, el médico realiza el historial médico del
paciente, le examina y le hace un electrocardiograma (ECG). En la mayor parte
de los casos, éste revelará si existe una oclusión de una arteria coronaria.
Sin embargo, el examen no es cien por cien seguro y, en algunos casos, es
posible que se pase por alto un coágulo pequeño, que afecte a una zona, no muy
extensa, del músculo cardiaco. Si persiste el dolor, se puede realizar un
segundo ECG, 30 minutos más tarde. Una vez que el paciente ha sido ingresado,
se toma una serie de muestras de sangre, durante las primeras 24 horas de
estancia en el hospital, que revelarán la presencia de una lesión en el músculo
cardiaco, y el alcance de la misma.
¿Cómo se trata una trombosis coronaria?
A su llegada al hospital, se administra al paciente una aspirina
(ácido acetilsalicílico), si no ha tomado ninguna antes. Esto evita que las
plaquetas (pequeñas células sanguíneas), se adhieran unas a otras en el
coágulo. Se suele administrar un tratamiento que disuelva el coágulo que
complica la trombosis (trombolítico) directamente en una vena del antebrazo.
Para este tratamiento es de vital importancia que no hayan trancurrido muchas
horas desde el inicio del dolor del infarto; su máxima eficacia se sitúa en las
primeras seis horas.
Una alternativa es una dilatación (ensanchamiento) de emergencia
de la arteria coronaria obstruida mediante un globo, procedimiento que se
conoce como angioplastia coronaria. En ocasiones este procedimiento de
dilatación se complementa con la colocación de un stent o
"malla" que refuerza la dilatación producida por el globo de la angioplastia.
Sólo se suele realizar en centros especializados, pero se debería considerar,
si el paciente presenta una tensión sanguínea baja constante (shock
cardiogénico).
Es importante recibir tratamiento tan pronto como sea posible,
en cuanto comiencen los síntomas. Cuanto antes se administre, mejor será el
resultado.
¿Qué medicación se utiliza después de haber sufrido una trombosis
coronaria?
Ácido acetilsalicílico (aspirina)
Siempre se receta, a menos que el paciente sea intolerante a
ella. Tiene un suave efecto diluyente de la sangre y puede prevenir otros
episodios coronarios. El paciente debe tomar aspirina durante el resto de su
vida. Se puede administrar clopidogrel como sustituto, si el paciente es
intolerante a la aspirina.
Nitroglicerina (que dilata las arterias)
Puede recetarse en comprimidos, en parches que se pegan en la
piel o en spray para el tratamiento de los episodios de dolor en el pecho. El
nitrato oral de larga duración puede reducir los ataques de la angina de pecho,
y resulta útil para disminuir la duración de estos ataques.
Beta-bloqueantes
Entre otros efectos, bloquean la acción de la hormona
adrenalina en el corazón y, por tanto, se reduce la tensión sanguínea, al latir
el corazón más lentamente. Esto reduce el trabajo del corazón, y aumenta el
flujo de sangre en las arterias coronarias.
Calcio-antagonistas
Reducen la tensión muscular en las arterias, dilatándolas y
permitiendo, por tanto, un mayor flujo sanguíneo. Además, relajan ligeramente
el músculo cardiaco y reducen la necesidad de oxígeno. Hay disponibles
distintos tipos de calcio-antagonistas que tienen efectos diferentes en el
ritmo cardiaco, las arterias coronarias, el músculo cardiaco y la circulación.
Estos medicamentos no se suelen utilizar justo después de una trombosis
coronaria, pero pueden administrarse para tratar la angina, a largo plazo.
Inhibidores de la ECA (enzima conversora de la angiotensina)
Previenen la formación de una hormona (la angiotensina) que
hace que los vasos sanguíneos se contraigan, y puede aumentar el espesamiento
del músculo cardiaco, lejos de la zona del ataque cardiaco. Cuando se reduce la
presión en las venas, disminuye el trabajo del corazón. Puede resultar un
medicamento útil para mejorar el funcionamiento del corazón y para prevenir
complicaciones posteriores tras un ataque cardiaco. Es probable que el médico
recete un medicamento de este tipo, a menos que el paciente presente una
tensión sanguínea baja constante.
Diuréticos
Estos medicamentos ayudan al cuerpo a segregar líquidos y
sales superfluos, reducen la tensión sanguínea y pueden resultar útiles si se
produce una insuficiencia cardiaca. Los diuréticos pueden tener distintos
efectos en los riñones y pueden dividirse en tiazidas, diuréticos de alto
techo, diuréticos ahorradores de potasio y una combinación de estos. Con
frecuencia se añade potasio por vía oral, puesto que los riñones liberan mucho
potasio cuando el paciente se trata con una medicación diurética.
Facultativamente, se pueden tomar comprimidos de potasio con los diuréticos.
Medicamentos que reduzcan el colesterol (por ejemplo,
estatinas)
Si los niveles de colesterol son demasiado altos, pueden
ayudar a reducir la producción de colesterol natural en el hígado. Las
estatinas inhiben una enzima llamada HMG-CoA reductasa, disminuyen la
producción de colesterol, que estimularía el desarrollo de una placa
aterosclerótica, y aumentan la inestabilidad de esta placa.
¿Qué exámenes pueden realizarse tras una trombosis?
Prueba de esfuerzo
Tiene lugar en una bicicleta estática o en una cinta andadora,
donde se pueda realizar un ECG constante. La prueba puede mostrar si existen
zonas del corazón con insuficiente suministro de oxígeno. Tras haber sufrido un
infarto de miocardio debido a una trombosis, actualmente se practica una prueba
de esfuerzo antes del abandonar el hospital. Se suele realizar entre cuatro y
seis semanas después del alta, en los casos que no se practicó antes del alta
hospitalaria, a menos que el paciente sufra una angina de pecho tras el ataque
cardiaco mientras está en el hospital.
Ecografía del corazón
La
ecografíamuestra al médico cómo bombea el corazón, y
el alcance de la lesión cardiaca producida por la trombosis.
Examen de la arteria coronaria (arteriografía
coronaria)
Consiste en una inyección de un medio de contraste en las
arterias coronarias. Muestra estenosis (estrechamiento), u oclusión
(obstrucción), en las arterias coronarias que pueden precisar
tratamiento.
Previsiones
Consecuencias físicas
Tras sufrir una trombosis coronaria (un ataque cardiaco), se
desarrollará una cicatriz en el músculo cardiaco, y esta parte del músculo
funcionará peor. Gran parte del músculo se transforma en tejido fibroso
(conector) y, por tanto, se pierde la acción de bombeo. La pérdida de la
capacidad física del paciente irá en proporción al alcance de la lesión
coronaria.
Con frecuencia, las lesiones pequeñas no se advertirán más
tarde. Las áreas con lesiones mayores pueden disminuir el nivel funcional a
largo plazo, reducir la cantidad de trabajo físico que pueda realizar el
paciente e incrementar la probabilidad de una insuficiencia cardiaca. Un
ecocardiograma antes del alta puede mostrar al médico el alcance de la lesión.
Muchos pacientes se sienten cansados inmediatamente después de una trombosis
coronaria y necesitan dormir mucho más.
Consecuencias mentales
A veces, una depresión puede aparecer tras una trombosis
coronaria, junto con la sensación de estar cansado físicamente. Muchas personas
temen sufrir una recaída, lo que puede afectar a su humor general. Esto se
suele producir cuando el hospital no dispone de un programa de rehabilitación
con ejercicio. Los pacientes con depresión deberían buscar ayuda en su familia,
sus amigos y su médico.
¿Qué se puede hacer para prevenir otros ataques en el
futuro?
Dejar de fumar: lo más importante es dejar de
fumar; también es importante que su pareja no fume.
Hacer ejercicio regularmente: veinte minutos
de ejercicio tres veces por semana, por ejemplo, en una bicicleta estática, o
caminar ayudarán a reducir de forma significativa los niveles altos de
colesterol.
Tomar una dieta sana: debe tomarse pescado
graso o carne blanca (pollo) y reducir el consumo de carne roja. Toda la comida
debería ser a la plancha y no se debería comer nada frito. Debe tomarse
diariamente abundante fruta o verdura.
Dra. Sabine Gill
, especialista en Cardiología, Dr. Steen Dalby Kristensen
, especialista en Cardiología, Dr. Neal Uren
, especialista en Cardiología, Dr. Patrick Davey
, especialista en Cardiología.
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